Indra pierde en Bolsa más de 1.200 millones por el fracaso de la fusión con Escribano
Indra pierde más de un 12% de su valor en Bolsa por el fracaso de la fusión proyectada con EM&E, la empresa de los hermanos Escribano.
Indra, Sánchez y los Escribano. Montaje realizado por Economía Digital
Indra ha registrado este jueves una caída del 12,28% de su valor en Bolsa, una pérdida de más de 1.200 millones de euros, por el fracaso de la fusión del grupo con la empresa de la familia de su presidente, EM&E, accionista de Indra con un 14,3% del capital.
La multinacional española de Defensa, el valor del Ibex que mayores incrementos ha experimentado en el último año al calor de las tensiones geopolíticas y la fusión proyectada, ha cerrado la sesión bursátil a un precio de 50 euros por acción.
El grupo ha llegado este año a superar la barrera de los 60 euros por título y un valor de mercado total mayor a los 10.000 millones de euros, pero en la jornada de este jueves ha llegado a perder cerca de un 17% de su valor en Bolsa.
Los hermanos Ángel y Javier Escribano, presidentes respectivamente de Indra y EM&E, han remitido este mediodía un escrito al consejo de administración de la multinacional española comunicando su decisión de retirarse de la fusión planeada al considerar «que no se dan actualmente las circunstancias» que permitan llevar a cabo la operación.

La decisión de los Escribano se produce después de que la Sepi, primer accionista de Indra con el 28% del capital, trasladara «su preocupación» por la «influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha».
El organismo presidido por Belén Gualda manifestó en un comunicado publicado en la CNMV en la noche del miércoles que la eventual fusión «no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación«.
Al comunicado de Sepi se ha sumado esta mañana Pedro Sánchez, quien ha comentado ante medios de prensa, antes de la reunión en Bruselas del Consejo Europeo, que existe un «supuesto problema de conflicto de interés».
También se ha referido al asunto la ministra de Hacienda, María Jesús Montero (la Sepi depende de Hacienda). «(…) todas las operaciones que en el futuro realice Indra se tienen que llevar a cabo sin que se produzca conflicto de intereses, esta y cualquier otra en el futuro», ha manifestado en RTVE.
La fusión proyecta de Indra con EM&E desde hace cerca de un año perdió fuelle a finales de 2025, como publicó este diario. Los hermanos Escribano confiaban en cerrar la operación el pasado año.
La designación de Escribano en la presidencia de Indra se produjo de forma simultánea a la imposición por parte de la SEPI de Marc Murtra, anterior presidente de Indra, como presidente de Telefónica, en sustitución de José María Álvarez Pallete, en enero de 2025.
El conflicto de interés que suscita la integración de EM&E, con el 14% de Indra, en la multinacional española -una operación valorada en hasta 2.000 millones de euros-, ha existido por tanto desde que se planteara la operación, auspiciada en un principio por la Sepi.

Ese conflicto de interés, siendo el presidente de Indra también dueño de la empresa que pretende comprar, supuestamente se habría solucionado con la salida de Ángel Escribano de la presidencia del grupo.
Pero ese paso atrás de Ángel Escribano no se ha producido todavía. Según diversas fuentes el presidente de Indra se ha resistido a su destitución, tratando de lograr apoyos en el consejo de administración.
También sigue siendo una incógnita el papel del consejero delegado, José Vicente de los Mozos, quien se ha mostrado favorable durante cerca de un año a la fusión de Indra con la empresa de su presidente.
En los últimos meses también el presidente del Grupo Prisa, Joseph Oughourlian, con más del 5% de Indra, ha apoyado la operación públicamente. En contra se ha mostrado, según las fuentes consultadas, la familia Aperribay, dueña de la compañía de defensa Sapa, con el 7% de Indra.