La crisis de la hepatitis C reaviva la polémica de los medicamentos genéricos
El Sovaldi cuesta en España 25.000 euros, frente a los 600 de la India, donde es fabricado por siete laboratorios con licencia
El caso de los 50.000 enfermos diagnosticados de hepatitis C a los que no llega el tratamiento efectivo para acabar con su dolencia se ha convertido en una crisis para el Gobierno español, que no libera los recursos adecuados para sufragarlo y que se enfrenta a una nueva marea social que reclama la fabricación de un genérico del fármaco, que en España se vende por 25.000 euros, mientras que en otros países está por debajo de los 700.
El sábado próximo los pacientes encerrados en el Hospital Doce de Octubre protagonizarán una marcha desde el centro sanitario, donde ya llevarán tres semanas de clausura, hasta la Moncloa para exigir al Gobierno que garantice la medicación a los afectados.
Sólo alcanza para el 10%
El Ministerio de Sanidad se ha comprometido a facilitar el Sovaldi, que así se llama la medicina, a los 5.000 pacientes en peor estado, lo que supone, según el colectivo, que sólo serán tratados los que estén en situación cirrótica.
El colectivo de los encerrados asegura que la Convención de Doha autoriza a los gobiernos a forzar la fabricación de medicamentos genéricos de un producto cuando la situación lo justifica, una medida que obliga a la suspensión previa de la patente del laboratorio.
Los partidos, solidarios
De los partidos que se han solidarizados con las protestas de los enfermos, que han sido todos los de la oposición, sólo Podemos ha hablado de la posibilidad de forzar al laboratorio Gilead a que permita la elaboración de copias más baratas.
Se trata de una propuesta que ha levantado polémica entre los partidos, la mayor parte de los cuales no son favorables a medidas drásticas que pudieran generar una imagen de inseguridad jurídica del país para la industria farmacéutica.
Fabricados en la India
Sin embargo, los expertos explican que Gilead permite para fabricación de genéticos del Sovaldi en la India a través de siete laboratorios locales a cambio de un canon por las ventas a un total de 91 países, donde viven 100 millones de enfermos. Por esa razón, el tratamiento para un paciente indio tiene un precio de 600 euros; y cuando llega a Egipto vale 900.
Se trata de una cuestión de puro mercado: si en esos países hay millones de eventuales consumidores, el precio baja; pero si el universo es de unos 50.000, como sucede en España –aunque esos son sólo los disgnosticados; podría haber 480.000–, sale por 25.000 euros.
Gilead es un laboratorio en cuyo accionariado el norteamericano Capital Group tiene una posición de control. Este fondo de inversión, que también es accionista del gigante Bayer, tiene intereses en todo tipo de actividades, desde la bancaria –Deutsche Bank y Bankia, donde es el segundo accionista tras el Frob— a la industrial –Siemens y Volkswagen–.