Uno de cada cinco bulos de Whatsapp es sobre la cura del coronavirus

La red social se ha llenado de falsos tratamientos para la enfermedad, como consumir vitamina C o inhalar vapor de agua

La pandemia de coronavirus ha provocado que la desinformación campe a sus anchas por las redes sociales. Uno de cada cinco bulos enviados a través de Whatsapp tiene que ver con la cura o con el tratamiento de la Covid-19.

Un estudio publicado por la Universitat de Valencia ha revelado que las mentiras sobre la enfermedad están presentes en las cadenas de texto, los vídeos y los audios que se envían a través de la aplicación de mensajería instantánea más popular del mundo.

La mayor parte de los bulos corresponde con el consumo de sustancias que permiten paliar los efectos del coronavirus. Remedios clásicos para la gripe, como tomar vitamina C, inhalar vapor de agua o consumir miel son algunas de las mentiras más recurrentes que llegan hasta los usuarios de la red social.

Otras cadenas de mensajes van incluso más lejos e incitan a los ciudadanos a probar tratamientos peligrosos como hacer gárgaras con antisépticos, desinfectantes o antibacterianos. Una práctica que puede poner en riesgo la salud.

El estudio ha puesto el foco en otros bulos distribuidos por la red como tomar antimaláricos como la cloroquina o la hidroxicloroquina para reducir los efectos del coronavirus. Los dos fármacos han estado presentes en estudios médicos del coronavirus pero no se ha demostrado científicamente que puedan ser eficaces en los humanos, según advirtió la Agencia Española del Medicamento. 

Aplicar aire caliente con un secador sobre la zona nasal, no exponerse al sol o mantener una dieta rica en alimentos alcalinos, han sido otras de las mentiras populares que han corrido por los teléfonos móviles de todo el mundo.

Uno de cada tres bulos está avalado por un falso médico

Para dotar a los bulos de una mayor credibilidad, la mayor parte de los autores de los mensajes se han presentado a sí mismos como personal médico. El 36,5% de los mensajes, fotografías o vídeos están avalados por falsos profesionales sanitarios.

Los autores de las mentiras también se han hecho pasar por políticos en el 12,7% de los casos o por científicos (9,5%) con el objetivo de confundir a los usuarios de Whatsapp para que piensen que los mensajes son reales.

Las cadenas de mensajes de texto son el método más habitual para trasladar estos bulos, aunque también se ha recurrido de forma muy habitual a los vídeos. Algunos de los que se han hecho más populares han llegado a tener una duración de hasta 19 minutos, en la que se presentaban diferentes mentiras sobre el coronavirus.

La propagación de estos mensajes corresponde con un periodo denominado “infodemia”. Un término que utilizó al Organización Mundial de la Salud para dar nombre a la desinformación al inicio de la crisis sanitaria del coronavirus.