CSIF convoca paros de una hora este viernes en la Agencia Tributaria para exigir mejoras laborales
La estrategia sindical busca aprovechar el momento de mayor visibilidad de la Agencia Tributaria
Funcionarios CSIF
CSIF ha convocado para este viernes un paro parcial de una hora en la Agencia Tributaria en pleno tramo central de la campaña de la Renta, dentro de un calendario de movilizaciones que busca forzar mejoras laborales y desbloquear negociaciones pendientes con la AEAT.
Los paros se producen en línea con la campaña de movilizaciones planificada.
El sindicato mantiene así la presión sobre un organismo clave para la recaudación y la atención al contribuyente en uno de los momentos de mayor carga de trabajo del año.
La convocatoria coincide con la campaña más sensible para la Agencia Tributaria, cuando miles de contribuyentes acuden a sus servicios telefónicos y presenciales para presentar la declaración.

CSIF considera que el personal está “superado y al límite” y denuncia falta de efectivos, por lo que ha decidido intensificar la presión con paros parciales y una futura huelga general
Las movilizaciones comenzaron con una concentración frente a la Secretaría de Estado de Hacienda y han seguido con paros de una hora en distintos centros de trabajo de la AEAT.
El calendario culminará el 8 de junio con una huelga general en todos los centros, también en plena campaña de la Renta.
Qué reclama CSIF ante la Agencia Tributaria
El sindicato exige un refuerzo de plantilla, mejores condiciones laborales y el cumplimiento de los acuerdos firmados con la administración.
Entre las demandas más repetidas figuran la implantación de la carrera administrativa y profesional, la regulación del teletrabajo y el reconocimiento de la profesión de riesgo para el personal de Vigilancia Aduanera.
CSIF sostiene que la negociación está bloqueada desde hace tiempo y que la AEAT no ha avanzado lo suficiente en asuntos que considera estructurales.
A su juicio, la falta de respuesta obliga a los trabajadores a recurrir a medidas de presión en un momento especialmente delicado para el servicio público.

El paro de este viernes puede tener impacto en la atención al contribuyente, aunque el alcance dependerá del seguimiento que tenga la movilización.
La preocupación del sindicato se centra en que la plantilla no puede seguir absorbiendo una carga creciente de trabajo sin una mejora de medios y de condiciones.
La situación resulta especialmente sensible porque la campaña de la Renta concentra una parte importante de la actividad de la AEAT y cualquier alteración en la atención puede afectar a miles de ciudadanos. De ahí que el conflicto laboral haya adquirido también una lectura de servicio público y de gestión tributaria.
El paro de una hora es un nuevo paso en una escalada que ya venía anunciada desde abril. CSIF planteó primero concentraciones y después paros parciales, antes de fijar la huelga general del 8 de junio como colofón del calendario.
La estrategia sindical busca aprovechar el momento de mayor visibilidad de la Agencia Tributaria para obligar a Hacienda a reabrir la negociación.