José Elías, empresario millonario de La Sirena, habla sobre el impuesto de viviendas: «Eliminemos el IVA en la primera vivienda»
El empresario propone eliminar o aplazar los impuestos para facilitar el acceso a la primera vivienda en un mercado cada vez más caro
El encarecimiento sostenido del mercado residencial ha reactivado el debate sobre la carga impositiva que soportan los compradores, especialmente quienes intentan acceder por primera vez a una vivienda en propiedad. Las cifras más recientes del Consejo General del Notariado reflejan un incremento del 7,5% en el precio medio por metro cuadrado en 2025 respecto al ejercicio anterior, lo que sitúa el valor en 1.902 euros y por encima del pico registrado antes de la crisis financiera de 2007.
Este aumento no solo impacta en el importe final del inmueble, sino también en el esfuerzo inicial que debe afrontar el comprador, ya que a la subida del precio hay que añadir los gastos asociados a la operación. Entre impuestos, notaría, registro y otros trámites, el desembolso inicial puede rondar el 20% del valor de la vivienda, una cifra que, en el contexto actual, supone una barrera casi infranqueable para muchos hogares.
En este escenario, diversas voces del sector inmobiliario han comenzado a reclamar una revisión profunda de la fiscalidad aplicada a la primera residencia, defendiendo que se trata de un bien básico que debería contar con un tratamiento diferenciado. El último en sumarse a esta corriente ha sido el empresario José Elías, conocido por su trayectoria empresarial y por ser propietario de la cadena de congelados La Sirena.
“Es un bien esencial”: la propuesta de suprimir el IVA en la primera vivienda
Durante una intervención en el pódcast Libertad Inmobiliaria, José Elías defendió abiertamente la eliminación del IVA en la compra de la primera vivienda, argumentando que el acceso a un hogar debería considerarse una necesidad básica al mismo nivel que la alimentación o los suministros esenciales. A su juicio, si en momentos de dificultad económica se han aplicado rebajas fiscales a productos de primera necesidad, la vivienda merecería un tratamiento similar.
El empresario sostiene que el actual esquema tributario penaliza especialmente a quienes intentan independizarse o formar una familia, ya que deben reunir una entrada elevada antes siquiera de acceder a una hipoteca. Según su planteamiento, permitir la compra de la primera vivienda sin impuestos reduciría significativamente la barrera de entrada y facilitaría que más ciudadanos optaran por la propiedad frente al alquiler.
Eso sí, Elías matiza que su propuesta no busca incentivar la especulación, sino diferenciar claramente entre primera y segunda residencia. En su planteamiento, quien adquiera un segundo inmueble sí debería asumir la carga impositiva correspondiente. “No se trata de favorecer la acumulación de viviendas, sino de ayudar a quien quiere un hogar donde empadronarse y desarrollar su proyecto vital”, viene a defender en sus intervenciones públicas.
Financiar los impuestos en el tiempo: otra alternativa sobre la mesa
Más allá de la supresión directa del IVA, el empresario plantea una fórmula intermedia: distribuir el pago de los impuestos a lo largo de la vida del inmueble, de forma similar a como se abona una hipoteca. En lugar de exigir el importe completo en el momento de la compra, la carga fiscal podría integrarse en cuotas periódicas, reduciendo así el esfuerzo inicial.
Esta medida permitiría rebajar de forma inmediata el capital necesario para cerrar la operación, lo que facilitaría el acceso a la financiación bancaria. En muchos casos, la diferencia entre poder o no adquirir una vivienda no está en la capacidad de pagar una cuota mensual —similar a la de un alquiler— sino en reunir el ahorro previo suficiente para cubrir la entrada y los gastos.
Elías defiende que, si la cuota hipotecaria se aproximara a lo que actualmente se paga por arrendamiento, una parte importante de los inquilinos optaría por comprar, consolidando así un patrimonio a largo plazo. Desde su perspectiva, la propiedad ofrece estabilidad y seguridad de cara a la jubilación, especialmente para quienes llegan con dificultades a fin de mes.
El alquiler, en plena escalada
El debate no se limita al mercado de compraventa, ya que el alquiler también atraviesa un periodo de fuerte tensión, con incrementos acumulados del 46% en los últimos cinco años. Según datos de portales especializados, la renta media de un piso tipo de 90 metros cuadrados ha pasado de 884 euros a comienzos de 2021 a 1.291 euros en el arranque de 2026.
En determinadas comunidades autónomas, como Madrid, Baleares o Cataluña, el arrendamiento se ha convertido en una opción prácticamente prohibitiva para amplias capas de la población, debido a la escasez de oferta y al aumento de la demanda. El desajuste entre viviendas disponibles y solicitantes presiona los precios al alza y complica todavía más la emancipación juvenil.
José Elías, que ha desarrollado parte de su vida empresarial en Cataluña, se muestra crítico con las políticas de intervención de precios aplicadas en esa comunidad, asegurando que no han logrado frenar la escalada y que, en algunos casos, han generado efectos contraproducentes. A su juicio, la regulación estricta introduce incertidumbre en el mercado y desincentiva a pequeños propietarios a mantener sus inmuebles en alquiler.
Críticas a la intervención y defensa de la propiedad
El empresario considera que la inseguridad jurídica y los cambios normativos constantes han provocado que algunos propietarios retiren viviendas del mercado, reduciendo la oferta disponible tanto para alquiler como para venta. En su opinión, este fenómeno contribuye a tensionar aún más los precios, al limitar las opciones de los inquilinos.
Frente a la idea de que el alquiler es una alternativa flexible y moderna, Elías sostiene que la compra puede ser una herramienta de estabilidad financiera, especialmente si se logra rebajar el coste inicial. Desde su punto de vista, pagar una hipoteca permite “construir futuro”, mientras que el alquiler perpetúa una situación de dependencia y gasto sin retorno patrimonial.
Su planteamiento conecta con una parte del debate público que reclama medidas estructurales para ampliar la oferta y reducir la presión fiscal, en lugar de intervenir directamente en los precios. Para Elías, el problema no se resolverá con topes, sino facilitando el acceso a la propiedad y generando un entorno que incentive la inversión y la construcción de nuevas viviendas.
Un debate que trasciende al sector inmobiliario
La propuesta de eliminar el IVA en la primera vivienda reabre una discusión de amplio calado sobre el papel del Estado en el mercado residencial, así como sobre la dependencia de las administraciones públicas de los ingresos derivados del ladrillo. La vivienda no solo es un activo económico, sino también un pilar social y político de primer orden.
Cualquier modificación fiscal tendría un impacto directo en la recaudación y en las cuentas públicas, lo que explica la cautela de los gobiernos a la hora de abordar cambios profundos. Sin embargo, el aumento sostenido de los precios y la dificultad creciente para acceder a un hogar están alimentando la presión social para introducir reformas.
Mientras el mercado continúa tensionado y los precios se mantienen en niveles récord, voces como la de José Elías contribuyen a avivar el debate sobre qué modelo de vivienda necesita España, si uno basado en la intervención directa o en la reducción de barreras fiscales. La discusión está abierta y, a juzgar por la evolución de los datos, seguirá ocupando un lugar central en la agenda económica y política en los próximos meses.