Ouigo e Iryo estallan contra Renfe y denuncian un trato de favor en las vías

La disputa por el ancho de vía reabre el debate sobre las condiciones reales de competencia en la alta velocidad española, con operadores privados que cuestionan el papel dominante de Renfe en un mercado liberalizado

Ouigo, Iryo y Renfe, los tres operadores de la red ferroviaria de alta velocidad en España

Ouigo, Iryo y Renfe, los tres operadores de la red ferroviaria de alta velocidad en España

La liberalización del transporte ferroviario en España, iniciada en 2020, ha abierto el mercado de la alta velocidad a nuevos operadores. Sin embargo, lejos de estabilizar la competencia, el sector vive ahora un nuevo foco de tensión.

Las compañías Iryo y Ouigo han elevado sus quejas ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), denunciando que el sistema ferroviario español favorece estructuralmente a Renfe. El origen del conflicto no está en los precios ni en las frecuencias, sino en un elemento técnico: el ancho de vía.

Un sistema dual que marca diferencias

España cuenta con una singularidad histórica en su red ferroviaria: la coexistencia de dos anchos de vía, el ibérico y el estándar europeo. Esta dualidad, que responde a decisiones técnicas del pasado, se ha convertido ahora en un factor clave en la competencia actual.

Según han trasladado Iryo y Ouigo a la CNMC, esta convivencia “añade complejidad técnica a la operación y reduce considerablemente la disponibilidad de trenes”.

El problema, explican las compañías a Europa Press, es que no todos los trenes están preparados para circular por ambas infraestructuras. Esto limita su capacidad operativa, reduce flexibilidad y encarece la explotación de determinadas rutas.

La ventaja tecnológica de Renfe

En este contexto, Renfe parte con una posición privilegiada. La operadora pública dispone de trenes con tecnología de rodadura desplazable que permiten cambiar de ancho sin detenerse.

Esta capacidad técnica le permite operar indistintamente en redes de distinto ancho, algo que sus competidores no pueden hacer con la misma facilidad. En la práctica, esto se traduce en una mayor disponibilidad de material rodante y una mejor adaptación a la red ferroviaria española.

Ouigo llegó a España en 2021
Ouigo llegó a España en 2021

Competencia creciente en un mercado tensionado

El conflicto se produce en un momento de fuerte competencia en la alta velocidad. Desde la entrada de nuevos operadores, Renfe ha visto cómo su cuota de mercado se reduce progresivamente en algunos corredores clave.

Por ejemplo, en la ruta Madrid-Barcelona, la compañía pública ha bajado su cuota hasta cerca del 56%, mientras que Ouigo e Iryo han incrementado su presencia de forma notable.

Este nuevo escenario ha intensificado la presión competitiva, especialmente en precios. La llamada “guerra del AVE” ha beneficiado a los usuarios, pero también ha tensionado la rentabilidad de las empresas.

La CNMC, árbitro del conflicto

Las alegaciones de Iryo y Ouigo se enmarcan en el informe sobre barreras técnicas en el sector ferroviario que está elaborando la CNMC. El organismo deberá analizar si el actual modelo de infraestructura genera distorsiones en la competencia.

El debate no es menor. La liberalización ferroviaria se diseñó para fomentar la competencia, reducir precios y mejorar el servicio. Sin embargo, si existen ventajas estructurales difíciles de replicar, el equilibrio del mercado podría verse comprometido.

Por ahora, Renfe no ha presentado alegaciones en este punto concreto, lo que refuerza la percepción de que el sistema actual le resulta favorable.

Más allá de la infraestructura

El conflicto del ancho de vía se suma a otros frentes abiertos en el sector. La guerra de precios es un ejemplo de ello, hasta las inversiones en flota o las condiciones de acceso a la infraestructura.

Mientras Iryo ha anunciado inversiones millonarias para ampliar su capacidad, y Ouigo continúa ganando cuota en varios corredores, Renfe ha logrado recuperar beneficios tras años de pérdidas, consolidando su posición en el mercado.

El resultado es un ecosistema competitivo en plena transformación, donde la tecnología, la regulación y la estrategia empresarial se entrelazan.

Un modelo en revisión

La polémica sobre el ancho de vía reabre un debate de fondo: si el modelo ferroviario español está plenamente adaptado a un mercado liberalizado. La coexistencia de infraestructuras, lejos de ser un simple legado histórico, se ha convertido en un factor determinante para la competencia. Y, como advierten los operadores privados, puede marcar la diferencia entre competir en igualdad de condiciones o hacerlo con desventaja.

La decisión de la CNMC será clave para definir el futuro del sector. En juego no solo está el equilibrio entre empresas, sino también el modelo de transporte ferroviario en España y el papel que seguirá desempeñando Renfe en un mercado cada vez más abierto.

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Álvaro Ramírez Narbón
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