Dos empleados de Facebook. La empresa se expone a multas diarias de 250.000 si no le hace caso a la justicia belga. Foto: Archivo

La justicia belga prohíbe a Facebook recopilar datos

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Una corte belga obliga a Facebook a dejar de recopilar información de los usuarios, incluso de aquellos que no están registrados en su sitio

Barcelona, 17 de febrero de 2018 (20:01 CET)

La lucha entre la justicia belga y Facebook continúa. Desde Bruselas, la comisión para la protección de la vida privada ordenó a la red social que deje de recopilar información de los usuarios y que destruya todos los datos conseguidos "ilegalmente" hasta la fecha. De lo contrario, la empresa de Mark Zuckerberg se expone a multas de 250.000 euros por cada día que incumpla el dictamen.

"Facebook no nos informa suficientemente acerca de la información que recopila de nosotros, el tipo de datos que guarda, qué hace con la información ni durante cuánto tiempo la archiva. Tampoco se gana nuestro consentimiento para recopilar y guardar todos estos datos", concluyó la corte.

La justicia belga considera que Facebook incumple con las leyes de privacidad del país al rastrear y registrar la navegación de los usuarios de Internet, incluso de aquellas personas que no están registradas en su servicio, mediante el uso de cookies y otros métodos que, según la empresa, son comunes en la industria de los medios digitales y las redes sociales.

El vicepresidente de política pública de Facebook para Europa, Oriente Medio y África, Richard Allan, expresó su intención de apelar y defendió que la red social brinda herramientas para que los usuarios puedan elegir y controlar la privacidad. "Los usuarios tienen el derecho a no permitir que recopilemos su información para utilizarla para fines publicitarios", comentó.

La primera vez que la justicia belga obligó a Facebook a dejar de recopilar datos fue en 2015

La batalla entre Facebook y la justicia de Bélgica por el tema de la privacidad se remontá hasta 2015, cuando una investigación de la Universidad de Leuven demostró que Facebook burlaba la ley europea al rastrear a todos sus visitantes sin consentimiento explícito.

El caso llegó a la corte, que ordenó a Facebook a que dejara de rastrear a personas que no fueran usuarios de su plataforma. Pero la empresa apeló la sentencia por detalles principalmente de forma y ganó el caso en 2016, hasta el dictamen de esta semana, que cancela esa apelación hasta nuevo aviso.

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