Los gadgets de alta gama triplicarán las ventas en tres años

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Los relojes y gafas inteligentes superarán una facturación de 200 millones de unidades en 2019. Por ahora, las ventas llegan a los 72 millones anuales

Recreación del uso de tecnología wearable.

Barcelona, 26 de marzo de 2016 (01:00 CET)

'Wearables' es la nueva palabra de moda del universo de los gadgets, y se refieren a los dispositivos que se visten o se llevan en el cuerpo, como los relojes inteligentes Apple Watch y Android Wear, o las gafas de Google Glass. Estos productos lideran la nueva evolución en la tecnología, se irán incorporando como extensiones de los sentidos, y tendrán una utilidad más inmediata que el teléfono móvil o los ordenadores.

Según la consultora IDC, la venta de los wearables superará los 110 millones de unidades en el 2016, un aumento del 38,2% frente a los 72 millones de productos vendidos el año pasado. Y el crecimiento exponencial de estos gadgets, además de un interés mayor de los consumidores –que motivaría un descenso de los precios- llevaría a que en el 2020 se llegue a las 237,1 millones de unidades vendidas.

Por ahora, los productos más reconocidos por el público, los relojes inteligentes Apple Watch o el Android Wear, representarán un tercio del mercado de wearables, pronostica el analista senior de IDC, Jitesh Ubrani.

La revolución de los sentidos

El universo de productos wearables es terreno fértil para los creadores de aplicaciones y los inventores de dispositivos. Intel, Adidas, Sony y Reebok están desarrollando nuevos prototipos que cambiarán la forma de hacer deporte o interactuar socialmente.

Las zapatillas enlazarán por sistemas wifi o Bluetooth con anillos, pulseras o relojes inteligentes, que informarán sobre los kilómetros recorridos, el ritmo cardíaco, las calorías consumidas, la ruta más cercana o el desnivel del camino cuando se sale a correr o realizar senderismo.

La tecnología wearable permitirá que se encienda el motor del coche, se abra la puerta de la casa o se pague una compra solo con tocar la pantalla del reloj. Por supuesto, que desde la muñeca se despliegan las opciones para consultar el correo electrónico, escuchar música o chatear por Whatsapp.

Avances en la seguridad

La seguridad de los bomberos y policías también se incrementará con dispositivos wearables, como los cascos que monitorizan el nivel de oxígeno y la temperatura en que se encuentra un bombero en pleno combate contra un incendio, además de disponer de un GPS para tener precisión de su ubicación.

El sector textil también mira con ojos interesados la expansión de estos gadgets. Los proyectos incluyen ropa de bebé con sensores que envían señales de alerta al móvil de los padres cuando su hijo tiene fiebre, ropa de golf que por medio de alarmas permiten corregir los movimientos del juego, y sudaderas con luces LED que se encienden cuando el deportista corre por calles oscuras. También se proyecta incorporar placas solares a las prendas para que la energía acumulada sirva para mantener al móvil con carga.

El futuro más avanzado de las wearables será el de los dispositivos que se introducen en el cuerpo humano, como sensores que monitorizan la cantidad de glucosa que puede tener un paciente enfermo de diabetes, y en el que un dispensador automático inyecta la cantidad de insulina necesaria. Otra opción serán los exoesqueletos, extensiones mecánicas y electrónicas de los brazos y las piernas, que permitirán aliviar trabajos de mucho esfuerzo físico, como levantar objetos pesados en la construcción o en las mudanzas.

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