Grupo Victoria inyecta medio millón de euros a Cerámicas Saloni y a la dueña de Keraben y expulsa a su CEO Llacuna
Exposición de Keraben, empresa del grupo Victoria
El Grupo Victoria, uno de los actores principales del sector azulejero de Castellón, ha dado un paso más en su reestructuración con el cese de su CEO, José Luis Llacuna Masferrer. Además, ha ejecutado dos ampliaciones de capital por valor de medio millón de euros en Cerámicas Saloni y en Kisan Trade, que es la mercantil en la que se consolidan las cuentas de Keraben y Cerámicas Saloni.
El primer cambio registrado en el Borme fue el cambio en la presidencia, que ocurrió el 30 de marzo. Francisco Carvajal, que venía de ser el CEO de Grupo Victoria en Italia, asumió la máxima responsabilidad en la compañía que ostentaba previamente Philippe Hamers.
Hamers era el CEO del Grupo Victoria desde 2017, año en el que el grupo británico compró Keraben por 274 millones de euros. Al año siguiente se hizo con Cerámicas Saloni por 97 millones de euros.
Carvajal, nuevo presidente de Keraben y Cerámicas Saloni, era desde marzo de 2025 el CEO de Victoria PLC Ceramics Italia y recientemente había pasado a ser responsable del área de cerámica del Grupo Victoria. Previamente, desde julio de 2023 era el country manager en España del Grupo Lamosa. Antes pasó por el grupo Azteca y por Roca Tiles.
Mientras se materializaron estos cambios no se comunicó el cambio que ayer desveló el Borme respecto a José Luis Llacuna Masferrer, que ha sido revocado de sus poderes. En su perfil de LinkedIn sigue figurando como CEO de la división de cerámica de Victoria, puesto al que accedió en noviembre de 2024. Previamente, fue el responsable en España del grupo Victoria. Se incorporó al grupo británico tras ocho años como presidente y CEO de La Maison Française du Verre.
Dos semanas después de publicar el cambio de presidente, con fecha 14 de abril se comunicó ayer el cese de Llacuna y dos ampliaciones de capital. En Cerámicas Saloni se ha producido una ampliación de capital desembolsada de 199.839,15 euros hasta totalizar un capital social de 5.258.023.47 euros. Además, se ha procedido a una modificación de los estatutos en su artículo 5.
Cerámicas Saloni es la sociedad más pequeña que tiene Victoria en España. Acabó el ejercicio 2024 con 60 millones de facturación, lo que supone una reducción del 10% frente a los 66,8 registrados un año antes. El resultado del ejercicio es de unas pérdidas de 6,4 millones de euros, lo que supone un 20% más que los 5,3 millones que se dejó el ejercicio anterior.
El obetivo, según las cuentas, era que un «continuado esfuerzo dedicado a la contención de los gastos, la estabilidad de precios de las materias primas y de la energía y un estricto control sobre los riesgos que mantiene la compañía» sobre el cual, aseguran les ·permitirá volver a la senda de los ingresos y beneficios«. El resultado es que ha acabado ese ejercicio con una ampliación de capital de casi 200.000 euros.
En paralelo, el Borme recoge otra ampliación de capital en Kinsan Trade de 300.000 euros, hasta totalizar un capital de 2.646.647 euros. También se ha realizado una modificación de los estatutos que ha afectado al artículo 7. Kinsan Trade es la accionista de referencia de Keraben y de Cerámicas Saloni.
Las últimas cuentas de Keraben depositadas en el registro mercantil reflejan una facturación de 134,7 millones de euros, lo que supone un descenso del 12% frente a los 153 millones del ejercicio anterior. El ebitda se situó en 23,6 millones de euros, lo que supone el 17,7% de la facturación del ejercicio, cuyo año fiscal comprende entre abril de 2024 y marzo de 2025. El resultado del ejercicio es de 4,9 millones mientras que en las cuentas anteriores fueron 5,5 millones.
La compañía indica en sus cuentas: «Las expectativas para el ejercicio 2026 son favorables. Los esfuerzos realizados para mejorar la gestión con los clientes y el refuerzo de nuestras marcas, nos permite augurar un crecimiento tanto en las ventas nacionales, comoen las deexportación que, junto con el continuado esfuerzo dedicado a la contención de los gastos, la estabilidad de precios de las materias primas y de la energía y un estricto control sobre los riesgos que mantiene la compañía, nos permitirá volver a las cifras de ventas y beneficios generados anteriormente«.
El optimismo en el mensaje es el mismo que el trasladado en las cuentas del ejercicio anterior cuando, en el caso de Keraben, el importe de la cifra de negocios se situó en 153 millones de euros, lo que supuso un descenso del 13,7% con respecto a los 177,3 millones del ejercicio anterior. Cerámicas Saloni, por su parte, situó sus ingresos en 2023 en los 87,9 millones, un 24% menos que los 66,8 millones de 2024.
Según las últimas cuentas depositadas en Castellón por ambas empresas, Cerámicas Saloni había triplicado sus pérdidas, que pasaban de 1,8 millones a 5,34, mientras el benefico de Keraben se desplomó un 72%, al pasar de 19,9 millones a 5,5 millones.