Carlos Baño: «No me he enriquecido con el bono comercio»
El presidente de Facpyme explica que "sin ánimo de lucro" no significa "sin actividad económica"
Carlos Baño. Foto: ROBERTO PLAZA / EUROPA PRESS
Carlos Baño, presidente de la Cámara de Comercio de Alicante y de Facpyme, compareció ayer en la comisión de investigación de la Diputación de Alicante sobre la gestión de los bonos comercios en la que mandó seis mensajes: «Que una asociación preste servicios no es delito, que una asociación obtenga una compensación por esos servicios no es delito, que una asociación cree una sociedad filial para gestionar mejor una actividad compleja no es delito, que existan relaciones internas entre Facpyme y Nexo no es delito, que se emitan facturas por trabajos efectivamente realizados no es delito y que una persona sea investigada no la convierte en culpable.
Fiel a su estilo, asevero que «no comparezco para hacer política, no soy político, ni lo pretendo. Soy empresario y me siento muy orgulloso de serlo«. El dirigente empresarial inició su comparecencia incidiendo en que ha dedicado una parte muy importante de su vida a defender al pequeño comercio de Alicante, a escuchar sus problemas, a trasladar sus necesidades y «a intentar que las administraciones públicas entendieran algo muy sencillo: que detrás de cada comercio hay una familia, hay empleados, hay autónomos, hay proveedores, hay barrios vivos y hay pueblos que no pueden permitirse bajar la persiana».
El presidente de Facpyme manifestó que dicha patronal no nació para el bono comercio ni para para gestionar fondos públicos ya que «Facpyme existía mucho antes de este asunto, para ser exactos nació en 1984 y su razón de ser siempre ha sido la misma: representar y defender al pequeño y mediano comercio de la provincia de Alicante».
Carlos Baño tildó el bono comercio de una «necesidad real» y ha defendido que «no fue una operación oculta, ni una ocurrencia, ni una maniobra diseñada para beneficiar a nadie. Fue una herramienta para que la gente comprara en los comercios de proximidad, para que el dinero circulara en nuestros municipios y para que miles de establecimientos pudieran respirar en momentos tan difíciles como los vividos en la pandemia».
Y sentenció: «Los bonos se utilizaron. Los consumidores compraron. Los comercios vendieron. La Diputación consignó y articuló los fondos a través de los Ayuntamientos que participaron. Las campañas se ejecutaron. La actividad económica se reactivó. Esa es la realidad que no se puede borrar».
El presidente de Facpyme contestó también a las críticas. «No es fácil escuchar insinuaciones sobre enriquecimiento personal, sobre desvío de fondos o sobre falsedad cuando uno sabe que no se ha llevado a su bolsillo ni un solo euro de dinero público. Por eso quiero decirlo de forma clara, sencilla y directa: no me he enriquecido personalmente con el Bono Comercio. Ni yo, ni mi familia, ni mis compañeros de la Junta Directiva de Facpyme.»
Al contario, Baño afirmó: «Lo que sí ha habido es trabajo. Mucho trabajo. Organización, gestión, plataformas, atención a comercios, coordinación con ayuntamientos, documentación, campañas, incidencias, justificaciones y seguimiento. Quien haya gestionado una campaña de estas características sabe que no consiste simplemente en mover dinero de un sitio a otro. Consiste en hacer que un programa público funcione en la realidad, en la calle, en los comercios y ante miles de usuarios».
Entre los argumentos que dejó en la comisión de investigación, Baño contó la obviedad de que «una asociación sin ánimo de lucro sí puede desarrollar actividades económicas. La ley no lo prohíbe. Lo que la ley prohíbe es que los beneficios se repartan entre los asociados o se destinen a fines ajenos a la asociación». Y matizó: «Sin ánimo de lucro” no significa “sin actividad económica”.
En este sentido, defendió que Facpyme «podía y puede prestar servicios relacionados con sus fines. Podía y puede colaborar en programas de apoyo al comercio. Podía y puede recibir una compensación por esa gestión. Y podía y puede destinar los recursos obtenidos al cumplimiento de sus fines asociativos. Esa es una actuación jurídicamente posible, socialmente útil y, desde luego, no es delictiva«.
Otra aspecto que aclaró es que la patronal no fue beneficiara de subvención. «Facpyme no era el comerciante que recibía el impulso económico final, ni el consumidor que disfrutaba del bono, ni una entidad que recibiera fondos para sí misma sin contraprestación. Facpyme actuaba como entidad colaboradora o gestora dentro de un programa público promovido por las administraciones correspondientes», explicó.
Baño también aclaró que Nexo es una sociedad al 100% de Facpyme mientras despreció que se hubiera presentado esta sociedad «como si su mera creación fuera ya una prueba de algo irregular. No lo es«.
Tras una férrea defensa del trabajo de Facpyme, Baño aseveró: «Se ha intentado también cuestionar mi legitimidad personal, mi autoridad moral y mi permanencia en cargos representativos. Comprendo que en política se formulen preguntas duras, pero en política como en la vida no vale todo. Y quiero recordar algo básico: en democracia, una persona investigada no es una persona culpable. La presunción de inocencia no es una frase bonita. Es una garantía constitucional. Protege a todos, incluso cuando la acusación es incómoda, incluso cuando hay ruido mediático, incluso cuando algunos preferirían una condena anticipada«.
Para concluir, Baño dijo «Yo no pido privilegios. No pido un trato distinto. No pido que no se investigue. Lo que pido es algo mucho más sencillo: que se respeten mis derechos, que se respete el procedimiento judicial y que no se dé por probado lo que todavía está siendo investigado. Tengo la conciencia muy tranquila«.