Guerra laboral en Maersk: los trabajadores se revuelven contra el fin del teletrabajo
El sindicato pone el foco sobre la "incoherencia" de la compañía con los compromisos públicos adquiridos en materia de sostenibilidad y seguridad
Una embarcación de Maersk. Marcos Morenos/ Europa Press
La decisión de eliminar por completo el teletrabajo ha provocado el descontento entre los trabajadores de Maersk, al suponer una modificación «sustancial» de las condiciones laborales. Así lo ha denunciado CCOO, que también ha puesto el foco sobre el empeoramiento en la calidad de vida de la plantilla y la incoherencia con los compromisos públicos de la compañía en materia de sostenibilidad y seguridad, con los que choca frontalmente.
«Mientras Maersk abandera a nivel global una estricta política de reducción de emisiones de CO2, la dirección impone ahora una vuelta a la presencialidad total que obligará al personal a utilizar diariamente sus vehículos privados para desplazarse a sus puestos de trabajo», ha lamentado y ha advertido sobre un «incremento masivo de la huella de carbono» que contradice el discurso verde de la compañía.
CCOO ha afeado que la decisión se haya anunciado de forma global «sin referencia alguna» a la obligatoriedad para las empresas españolas de aprobar un Plan de Movilidad Sostenible antes de final de año.
El sindicato también ha advertido sobre la subida exponencial del riesgo de sufrir accidentes en el trayecto de ida o vuelta al trabajo, «un peligro innecesario que el teletrabajo había logrado mitigar con éxito».
Sin la capacidad para acoger a la plantilla
«Los centros de trabajo actuales no cuentan con la capacidad física suficiente para acoger a toda la plantilla de manera simultánea garantizando unas condiciones óptimas de trabajo», ha lamentado CCOO.
A sus ojos, se trata de una «flagrante» falta de previsión. «No hay mesas para todos y, lo que es más grave, las oficinas carecen de los espacios adecuados para realizar las pausas obligatorias por ley», ha hecho hincapié.
«La masificación de los centros y la falta de infraestructura conllevarán probablemente traslados de centros de trabajo, añadiendo más cambios a la logística diaria del personal», ha incidido.
Afectación a la conciliación
«Para el personal esta decisión representa un retroceso de años en materia de derechos laborales y añade más presión económica en un contexto en el que la inflación recorta ya el nivel de vida», ha subrayado CCOO.
«Familias enteras verán rota su organización diaria, afectando directamente al cuidado de menores y personas dependientes, empeorando el clima laboral de una plantilla que ya ha demostrado mantener la productividad bajo el modelo híbrido o a distancia», ha recordado
En este contexto, ha pedido a la dirección de Maersk una rectificación inmediata, la apertura de una mesa de negociación real y el mantenimiento de un modelo de trabajo flexible que respete la salud, la conciliación y el medio ambiente.
«La plantilla estudiará las medidas necesarias para salvaguardar el mantenimiento de sus condiciones laborales y del derecho a la conciliación», ha zanjado el sindicato.