Llorca pasa la prueba del algodón con el lobby de Juan Roig y Boluda
El perfil de alcalde de Pérez Llorca le proporciona sensatez y receptividad mientras le quita aura de líder autonómico
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en la presentación de los avales del IVF
Juanfran Pérez Llorca ha superado la prueba del algodón. Los grandes empresarios le dan el «apto» después de las dos pruebas a las que le han sometido. En la asamblea general de AVE, el lobby impulsado por Juan Roig (Mercadona) y presidido por el naviero Vicente Boluda, recibió con agrado la rebaja que propuso en el impuesto de sucesiones. El guiño a la empresa familiar fue clave para conectar de nuevo con el PP valenciano cuya relación se había deteriorado durante la etapa de Carlos Mazón.
El segundo examen fue ayer en una comida en la que el contacto con los socios de AVE fue mucho mayor. La sensación general es positiva. Se valora especialmente la cercanía y recepectividad que tiene, unas características que se engloban dentro de la categoría de «político-alcalde». Se le penaliza que no transmita un liderazgo abrumador porque una cosa es ser alcalde y otra ser presidente de la Generalitat.
Entre los empresarios más veteranos en AVE, Juanfran Pérez Llorca sorprendió gratamente. “Es muy sensato. Está en un momento fenomenal para ser presidente de la Generalitat. A nosotros nos ha parecido muy bien la presentación que ha hecho y las respuestas que ha tenido”, explica.
Uno de los valores que ha transmitido y que más se ha valorado es que ha trasladado tranquilidad. “Nos ha dicho que se va a mantener el escenario actual y que todo está muy normalizado”, explica el veterano empresario que incide que Llorca tiene “mejor estructura” que la tuvo Mazón al frente de la Generalitat. Valora la cercanía de alcalde y pero al valenciano-parlanante le falta «espenta».
Otro de los socios históricos y que suele ser especialmente activo en las reuniones como las de ayer apunta que “Llorca nos ha gustado mucho”, destacando que “el plan simplifica es una medida que esperámos que la pueda desarrollar y que no tenga funcionarios que le frenen porque es una medida muy relevante”. Otro factor que destaca es que Llorca es «muy pro-empresa».
Este empresario destaca que, “aunque nos ha dicho que no le llega el FLA y que tiene un problema la Comunidad Valenciana de financiación”, sí que “se ha mostrado muy receptivo a las propuestas que le hemos trasladado”. La propuesta que le planteó al presidente de la Generalitat es que cunado se compren infraviviendas para rehabilitación no se tenga que pagar dos veces el impuesto de transmisiones patrimoniales (al comprar para rehabilitar y al vender tras reformar la vivienda) de manera que se puedan sacar al mercado más de 100.000 inmuebles no habitables que tiene hoy la Comunidad Valenciana sin uso.
Otros empresarios optimistas dijeron ayer que «le veo más en el rol de presidente y con ganas de ayudar y facilitar a la empresa valenciana» mientras otros desvelaron que, tras oirlo, su opinión es que «no me dice nada».
Según comunicó oficialmente AVE, los empresarios han podido trasladar a Llorca el orgullo de ser empresario, sus inquietudes y reflexiones sobre la situación económica actual y los principales retos a los que se enfrenta el tejido productivo de la Comunitat Valenciana. Entre lo que destacan que habló Llorca empiezan por «el nuevo modelo de financiación autonómica, exigiendo igualdad de condiciones para la Comunitat Valenciana» y apostando por «una bajada gradual de impuestos para reducir la presión fiscal, atrayendo así nuevas inversiones que permitan sostener la recaudación».
Por otro lado, desde AVE destacan que Llorca insistió en la urgencia de adaptar la educación a las demandas empresariales, impulsando la formación dual y revisando los planes de estudio para cubrir las profesiones más solicitadas y que «finalmente, se ha reivindicado la necesidad de recuperar la «cultura del esfuerzo» entre los jóvenes».
Durante la conversación, además, se han abordado cuestiones relacionadas con la financiación autonómica, la competitividad de nuestro modelo económico, el absentismo, el agua, la vivienda o la energía.