Florentino Pérez (ACS) prevé superar los 1.000 millones de beneficio por primera vez con Hochtief
La constructora alemana, participada por ACS, eleva su previsión de beneficio neto para 2026 hasta un rango de entre 950 y 1.025 millones
Montaje realizado por Economía Digital.
ACS, el grupo constructor presidido por Florentino Pérez, está más cerca que nunca de batir la barrera de los 1.000 millones de euros de beneficio a través de su filial alemana Hochtief.
La compañía con sede en Essen ha reiterado su guía para el conjunto de 2026, que contempla un beneficio operativo neto de entre 950 y 1.025 millones de euros, lo que supondría superar por primera vez en su historia ese umbral y representaría un crecimiento de entre el 20% y el 30% respecto a los 789 millones registrados en 2025.
Los resultados del primer trimestre avalan con creces esa ambición: la compañía ganó 217 millones de euros entre enero y marzo, un 30% más que en el mismo periodo del año anterior, o un 41% más si se ajusta por los efectos del tipo de cambio.
El arranque del ejercicio no ha podido ser más prometedor. Las ventas del grupo alcanzaron los 9.400 millones de euros en el primer trimestre, un 5% más.

Este crecimiento está siendo liderado por Turner, la filial norteamericana de construcción de Hochtief, que facturó 6.540 millones de euros en el trimestre, un 25% más, impulsada fundamentalmente por el espectacular crecimiento de su negocio de centros de datos.
El beneficio antes de impuestos de Turner saltó un 56% en términos comparables hasta los 246 millones de euros.
El gran protagonista de este ejercicio es el negocio de infraestructura digital. Hochtief se ha posicionado como uno de los grandes constructores globales de centros de datos, un segmento que ya representa alrededor del 25% de la cartera total del grupo. Solo en los últimos doce meses, el grupo ha adjudicado contratos de centros de datos por valor de 20.100 millones de euros.
En el primer trimestre, Turner fue seleccionada por Meta como uno de los contratistas principales para levantar un campus de un gigavatio en Indiana, con una inversión superior a los 10.000 millones de dólares, uno de los mayores proyectos de infraestructura tecnológica jamás acometidos.
A ese encargo se suma un contrato de centro de datos en Malasia, adjudicado a Leighton Asia, filial de CIMIC, y el avance en la red de centros de datos periféricos sostenibles en Europa, con nuevas iniciativas en Alemania, Austria, Suiza y Países Bajos.
La compañía no se limita al ladrillo digital. Juan Santamaría, presidente del Consejo de Administración de Hochtief, subrayó en su carta a los accionistas que el grupo está aumentando su participación en toda la cadena de valor de la inteligencia artificial, incluyendo semiconductores, servicios de computación en la nube y aplicaciones, además de adentrarse en el terreno de los agentes autónomos y la robótica.
Los nuevos contratos firmados en el primer trimestre ascendieron a 15.200 millones de euros, un 27% más en términos comparables, con una ratio libro de pedidos sobre facturación de 1,5 veces.

Aproximadamente el 60% de esos nuevos contratos corresponde a los llamados mercados de crecimiento estratégico del grupo: inteligencia artificial y tecnología, energía incluida la nuclear, minerales críticos y defensa.
La cartera de pedidos cerró marzo en un nuevo máximo histórico de 79.300 millones de euros, un 17% más, lo que garantiza una visibilidad de negocio excepcional para los próximos años.
Energía, defensa y minerales, nuevos pilares de ACS
Más allá de los centros de datos, Hochtief está diversificando con determinación hacia otros sectores de alto crecimiento. En energía nuclear, el grupo fue seleccionado a principios de 2026 para integrarse en el equipo global de entrega de proyectos del programa de reactores modulares pequeños de Rolls–Royce, liderado por Amentum.
En defensa, Hochtief cuenta ya con una cartera de pedidos específica de más de 2.300 millones de euros. En el trimestre firmó contratos relevantes como la remodelación del campus universitario de las Fuerzas Armadas alemanas en Hamburgo, con un volumen de inversión de varios cientos de millones de euros, la modernización del aeropuerto militar de Čáslav en la República Checa, adelantado por este medio, y un proyecto de la mano de FlatironDragados para el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense valorado en casi 700 millones de dólares.
En cuanto a minerales críticos, el grupo refuerza su posición global a través de Sedgman y Thiess, con contratos en India, Australia y Canadá, además de su inversión estratégica del 15% en Vulcan Energy, compañía que obtuvo en marzo el primer permiso oficial para la extracción comercial de litio en Alemania.
