EE UU se consolida como el primer proveedor de gas y petróleo de España
Estados Unidos consolida durante los primeros meses de año su posición como primer proveedor energético de España.
Archivo – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) saluda al presidente de Estados Unidos, Donald Trump (d), antes de la ceremonia de firma del plan de paz para Oriente Próximo, a 13 de octubre de 2025, en Egipto.
Estados Unidos se ha consolidado en lo que va de 2026 como el principal proveedor energético de España. El país gobernado por Donald Trump acumula cuatro meses consecutivos liderando la venta de gas natural por barco, al calor de la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. En cuanto al mercado petrolero, España también ha encontrado en el país norteamericano a su socio predilecto.
El inicio de año marcado por la escalada bélica del Gobierno de Donald Trump, con la intervención militar en Venezuela en enero y el posterior ataque a Irán a finales de febrero, está redefiniendo las relaciones comerciales en materia energética en todo el mundo.
En España, pese a los desencuentros diplomáticos entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el del mandatario estadounidense, los acuerdos energéticos están en su punto más álgido.
Los últimos datos del Boletín Estadístico de Enagás, gestor técnico del sistema gasista español, así lo confirman. Durante el mes de abril, España recibió desde Estados Unidos un total de 10.071 gigavatios hora (GWh) de gas natural licuado (GNL), lo que representó el 35,1% del total importado en ese mes.
El gigante norteamericano consolida así su liderazgo, superando por cuarto mes consecutivo a Argelia, tradicional socio energético español, que suministró 9.787 GWh a través del gasoducto Medgaz, equivalente al 34,1% del total.
En tercera posición se situó Rusia, con 4.394 GWh y una cuota del 15,3%, menos de la mitad respecto a marzo, cuando se alcanzaron cifras récord superiores a los 9.800 GWh. No osbtante, Moscú continúa siendo un actor relevante en el aprovisionamiento energético español.
Sin embargo, su papel tiene fecha de caducidad. La Unión Europea ha aprobado la prohibición total de las importaciones de gas ruso, una medida que será plenamente efectiva a finales de 2027 y que obligará a los países miembros a acelerar la diversificación de sus fuentes.
España elimina el gas de países de Oriente Próximo
En el acumulado de 2026, el liderazgo estadounidense es aún más contundente. Entre enero y abril, España importó 47.901 GWh de gas procedente de Estados Unidos, el 36,2% del total. Argelia ocupa el segundo lugar con 40.403 GWh y una cuota del 30,6%, mientras que Rusia aporta 23.157 GWh, equivalentes al 17,5%.
Este predominio norteamericano evidencia la creciente dependencia española del GNL estadounidense, transportado por barco y regasificado en las seis plantas con las que cuenta el país.
España ha recibido gas de once países en lo que va de año, entre ellos Nigeria, Angola, Francia, Portugal, Congo, Camerún, Guinea Ecuatorial y Senegal, mientras que hay una total ausencia de proveedores de Oriente Próximo, región profundamente afectada por la guerra y el cierre de Ormuz.
De hecho, Qatar, que suministra el 20% del gas a nivel global, ha pasado de vender un 1,7% del gas que compra España al 0% en cuestión de meses.
EEUU importa a España un 13,2% de todo su petróleo
El liderazgo de Estados Unidos también se extiende al mercado del petróleo. Según los datos correspondientes al primer trimestre publicados por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), el país anglosajón acumula una cuota del 13,2% de las importaciones de crudo totales, con 1,856 millones de toneladas.
Le siguen Libia (12%), Nigeria (11,5%) y México (11,1%) y Brasil (10,2%), mientras que en este caso sí que destacan importaciones procedentes de países de Oriente, como Irak (6,6%) y Arabia Saudí (4,9%), así como Argelia (5,4%).
Destaca también el crudo procedente de Venezuela que ha empezado a llegar en los últimos meses. Tras la entrada de EEUU en el país caribeño y la detención de Nicolás Maduro, Trump ha relajado las sanciones impuestas por su propio Ejecutivo a las petroleras internacionales que operan en el país, incluida Repsol.
Es por ello que, en lo que va de año, España ha recibido 334.000 toneladas de petróleo venezolano, llegando en marzo a suponer el 4,1% de las importaciones totales.
La creciente presencia de Estados Unidos como proveedor energético subraya un reajuste geopolítico de gran calado. En un escenario marcado por la guerra en Irán y las dificultades para alcanzar un acuerdo de paz, así como el progresivo cierre del mercado europeo al gas ruso, España ha encontrado en EEUU, o no le ha quedado más remedio, a su mejor socio energético.