La economía española resiste con un crecimiento del 0,6% pese al shock energético y la guerra de Irán
El consumo de los hogares y la inversión moderan su aumento entre enero y marzo tras el arranque de la guerra en Irán a finales de febrero
Una mano sostiene unas monedas dibujadas. Foto: Freepik
La economía española creció un 0,6% en el primer trimestre del año, dos décimas menos que en el trimestre anterior, apoyada sobre todo en la demanda interna, que aportó cuatro décimas al crecimiento, frente a la contribución de dos décimas del sector exterior, según el avance de datos de la Contabilidad Nacional trimestral publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha subrayado que el consumo de los hogares se ha consolidado «como uno de los principales motores de la economía» gracias a la «solidez» del mercado laboral, «en un arranque de año marcado por el impacto de la guerra en Irán en la inflación desde febrero».
«Las medidas aprobadas por el Gobierno el pasado 20 de marzo están amortiguando el daño de este nuevo shock energético sobre hogares y empresas», ha afirmado el Ministerio.
En concreto, según los datos de Estadística, consumo de los hogares moderó su crecimiento tres décimas en el primer trimestre, hasta el 0,6%, mientras que el gasto público mantuvo su ritmo de avance en el 0,2%. En cambio, el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro se aceleró 1,4 puntos, hasta mostrar un crecimiento del 2%.
La inversión, por su parte, también echó el freno en el primer trimestre, al moderar su crecimiento 1,7 puntos, hasta el 0,4%.
Con el avance trimestral del periodo enero-marzo, la economía española acumula 23 trimestres consecutivos de aumentos.
El PIB a precios corrientes alcanzó en el primer trimestre los 437.308 millones de euros, nuevo máximo trimestral y cifra 2.186 millones de euros superior a la del trimestre previo.
Todos los sectores económicos presentaron crecimientos trimestrales en el primer trimestre, con la agricultura a la cabeza (+3,3%), seguido de los servicios (+0,7%), la industria (+0,4%) y de la agricultura (+0,1%).

En cuanto al sector exterior, que aportó dos décimas al crecimiento del primer trimestre, las exportaciones bajaron un 0,5% entre enero y marzo, en contraste con el incremento del 0,7% del trimestre anterior. Por su lado, las importaciones cayeron un 1,2% trimestral, su mayor caída desde el verano de 2023.
El PIB interanual acelera al 2,7% por el empuje de la demanda interna
Por su parte, el crecimiento interanual del PIB se situó en el primer trimestre en el 2,7%, una décima más que en el trimestre anterior, gracias exclusivamente a la demanda nacional, que contribuyó con 3,4 puntos, en contraste con las siete décimas que restó la demanda externa.
Para Economía, este crecimiento interanual del 2,7% permite a España «mantener el liderazgo entre las principales economías de la zona del euro».
El consumo de los hogares aceleró su crecimiento interanual una décima en el primer trimestre, hasta el 3,2%, mientras que el gasto público desaceleró su ritmo de avance medio punto, hasta el 2%.
La inversión, por su lado, aumentó un 5,6% interanual, seis décimas menos que en el trimestre anterior, con avances del 6,8% en los productos de la propiedad intelectual y del 3,9% en los bienes de equipo.
El Ministerio que dirige Carlos Cuerpo ha destacado además como «otro buen síntoma» de los datos de la Contabilidad Nacional el avance trimestral del 1% de la productividad por hora trabajada, «el mejor dato desde el arranque de 2025», y su crecimiento interanual, del 0,6%, «consolidando un ciclo insólito de aumento de la productividad y creación récord de puestos de trabajo».
En cuanto a la demanda externa, las exportaciones desaceleraron su incremento interanual 2,8 puntos, hasta el 0,9%, mientras que las importaciones moderaron su ritmo de avance más de 3 puntos, hasta el 3,1%.
El empleo mantiene su ritmo de crecimiento en el 2,8%
Según Estadística, el empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, creció un 2,8% en tasa interanual, lo mismo que en el trimestre precedente. En términos intertrimestrales, el empleo avanzó un 0,8%, cinco décimas más que en el trimestre previo.
Las horas efectivamente trabajadas aumentaron un 2,1% interanual entre enero y marzo, una décima más que en el trimestre anterior, pero bajaron un 0,3% trimestral tras tres trimestres consecutivos de alzas.

Por su parte, la productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo descendió un 0,1% interanual en el primer cuarto del ejercicio, sumando cuatro trimestres en negativo, en tanto que la productividad por hora efectivamente trabajada subió un 0,6%, tasa una décima inferior a la del trimestre anterior.