La exministra Isabel García Tejerina renueva en Iberdrola tras acumular 3 millones entre sueldo y acciones
La energética somete a votación la reelección de sus independientes y de Pedro Azagra como CEO
La consejera en Iberdrola, Isabel García Tejerina, durante un encuentro informativo de EY. Foto: Eduardo Parra / Europa Press
Iberdrola celebra este viernes su junta general de accionistas marcada por la celebración del 125 aniversario de la compañía. Entre los puntos del orden del día, se encuentra la reelección como consejera independiente de Isabel García Tejerina por otros cuatro años. Tras su incorporación al máximo órgano de decisión de la energética en 2021, la exministra acumula cerca de tres millones de euros entre sueldo y acciones.
Tras liderar la cartera de Agricultura, Pesca y Alimentación bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, García Tejerina fichó por la multinacional energética que preside Ignacio Sánchez Galán. Primero como consejera de la filial brasileña del grupo, Neoenergía, y más tarde incorporándose al consejo de la matriz.
Desde entonces, su sueldo y patrimonio bursátil relacionado con su actividad en Iberdrola no ha hecho más que aumentar, en línea con una compañía que no ha parado de crecer tanto en capitalización como en negocio, llegando a ser la mayor eléctrica de Europa.
Su primera remuneración tras entrar como consejera independiente de Iberdrola en diciembre de 2021 fue de 125.000 euros, tal y como consta en la información financiera del grupo.
El año siguiente, García Tejerina se embolsó 297.000 euros y siguió aumentando a 319.000 en 2023, 362.000 en 2024 y 366.000 en 2025. Lo que hace un total acumulado de 1,47 millones de euros.
A su remuneración como consejera, que también incluye dietas y retribuciones por pertenencia a comisiones, se suma el montante en acciones de Iberdrola que ha ido acumulando en los últimos años.
Según la información financiera de Iberdrola, acumula un total de 73.521 acciones que, a un valor de cotización de 19,545 euros al que cerró este jueves, supone controlar un montante de 1,43 millones de euros.
La exministra ya contaba con títulos de la energética española años antes de que fuera fichada, tal y como se desprende de sus declaraciones de bienes como diputada por el Partido Popular.
En la declaración del año 2015, por ejemplo, declaró poseer unas 22.000 acciones de Iberdrola, cuando cotizaban a precios mucho menores que los actuales y antes de la gran expansión internacional de la compañía.
Destaca también que, aunque aún no estaba ligada a la energética de la que luego acabaría siendo consejera, en dicho documento público también manifestaba tener en propiedad una planta fotovoltaica valorada en más de 600.000 euros de la que registró 91.170 euros de «transferencias de Iberdrola».
El mega bonus de Iberdrola para directivos
Además de la exministra, los accionistas de Iberdrola votan este viernes la reelección como independientes de María Ángeles Alcalá Díaz y Anthony L. Gardner, así como la ratificación y reelección como consejero ejecutivo de Pedro Azagra, actual consejero delegado del grupo y la ratificación y reelección de la brasileña Marina Freitas Grossi como independiente.
Más allá de nombramientos, el grupo también ha diseñado un megabonus estratégico de cifras récord para una cúpula directiva formada por centenares de responsables del negocio del grupo a nivel global.
Iberdrola ha llamado a este nuevo plan retributivo ‘LTIP Transformador’ que abarca el período 2026-2028 y mediante el cuál repartirá un total de 20 millones de acciones entre 400 directivos del grupo, a diferencia de los 14 millones de títulos que distribuía antes.
A precios actuales del mercado, el plan supone repartir casi 400 millones de euros por cumplir con los objetivos estratégicos marcados por la multinacional española y será liquidable entre 2029 y 2031.
No obstante, un 25% del total a repartir, es decir, 5 millones de acciones, están reservadas para los dos consejeros ejecutivos actuales del grupo, Ignacio Galán como presidente y Pedro Azagra como CEO.
La idea de la compañía es reforzar la alineación del liderazgo y la responsabilidad ejecutiva en el largo plazo. Su propósito, según explica la cotizada, es «asegurar un nivel excepcional de compromiso con la ejecución de las prioridades estratégicas de Iberdrola» y articular un periodo estructurado que permita de una manera ágil y eficaz la continuidad del impulso estratégico.
La junta general que se celebra este viernes también someterá a votación, además de los dividendos complementarios y de involucración, la reelección de la consultora KPMG como auditor de cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado para el ejercicio 2026, así como el nombramiento de «PricewaterhouseCoopers (PwC) como auditor para los ejercicios 2027 a 2029.