El Juez de Urbas advierte al Juez Peinado que irá al Supremo si se entromete en sus funciones
El Juez del concurso de Urbas advierte al Juez Juan Carlos Peinado (caso Begoña Gómez) que no puede adoptar medidas que afecten al proceso concursal de la compañía.
Sede de Urbas
El Juez Andrés Sánchez Magro, titular del Juzgado Mercantil número dos de Madrid, al frente del concurso de acreedores de 144 millones del grupo Urbas, advierte al Juez Juan Carlos Peinado (caso Begoña Gómez) que acudirá al Tribunal Supremo si se entromete en sus funciones.
En un contundente Auto, el magistrado del concurso de Urbas advierte al titular de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid, número 41 (el Juez Peinado), que el que manda en el proceso concursal de la compañía es él.
Como ha publicado este diario, la administración concursal de Urbas, los despachos Auren y Kepler Karst, ha puesto esta semana en conocimiento del Juez Sánchez Magro lo acontecido en el Juzgado de Peinado el pasado 21 de mayo.
La decisión de Peinado «supone adoptar una medida cautelar innecesaria y nula de pleno derecho», afirma Sánchez Magro
Ese día, el representante de la administración concursal de Urbas compareció, como testigo, en el Juzgado de Peinado por querella presentada por la compañía contra el fondo Roundshield Partners, admitida por el magistrado el pasado mes de diciembre.
Urbas acusa al fondo de presunto delito de estafa procesal, denunciando que este habría atribuido un valor de cero euros a determinados activos, apropiados en el marco de ejecución de una prenda sobre participaciones sociales.
En la citación del pasado día 21 de mayo, el Juez Peinado requirió la identidad del resto de profesionales que forman parte de la administración concursal de Urbas, además del representante que acudió al Juzgado.
Al indicarse que la administración concursal estaba integrada por cuatro administradores mancomunados, Peinado suspendió el acto.
A continuación, según la administración concursal, el magistrado citó a todos los integrantes en su Juzgado el próximo día 8 de junio.
Y, entonces, Peinado requirió, verbalmente, al representante de la administración concursal abstenerse de continuar llevando a cabo, sin su autorización, ningún acto de administración en el concurso de Urbas.

En el reciente Auto del Juez Andrés Sánchez Magro, este advierte que ordenar a la administración concursal cesar los actos de administración y disposición sobre los activos de Urbas «afecta directamente a los bienes y derechos integrados en la masa activa y al normal desarrollo del procedimiento concursal (…)».
El Juez del concurso de Urbas recuerda que la Sala Especial de Conflictos de Competencia del Tribunal Supremo «ha establecido de forma reiterada y uniforme que, una vez declarado el concurso, el único competente para acordar medidas cautelares sobre el patrimonio del deudor es el juez del concurso».
La medida adoptada por Peinado, dice Sánchez Magro, «supone un perjuicio grave, directo e inmediato para la adecuada tramitación del concurso«. Entre otras razones, el Juez del concurso de Urbas indica que dicha medida «compromete los deberes de conservación de la masa activa».
En su Auto, el Juez Sánchez Magro confirma a los despachos Auren y Kepler en sus puestos como administradores concursales de Urbas, confirmación «que no queda sujeta a la referida medida cautelar» dictada por el Juzgado de Peinado.
Además avanza que procede dar inicio al trámite previsto legalmente para que su Juzgado pueda plantear formalmente conflicto de competencia ante el Tribunal Supremo si el Juez Peinado «no atendiera de inmediato al requerimiento efectuado a través de la presente resolución».
En su Auto, Sánchez Magro requiere al Juzgado de Peinado que revoque y deje sin efecto la resolución adoptada el pasado 21 de mayo, por la que instó verbalmente a la administración concursal de Urbas a cesar en su actividad.
También le requiere que se abstenga de adoptar «cualquier medida cautelar, orden o requerimiento de cualquier naturaleza» que afecte a los bienes de la compañía en concurso o impida el buen funcionamiento del proceso concursal.
El requerimiento realizado por el Juez Peinado a la administración concursal de Urbas «supone adoptar una medida cautelar innecesaria y nula de pleno derecho, al haber sido emitida por un tribunal que carece de competencia para ello», afirma Sánchez Magro.
Urbas y la administración concursal
El choque entre los Juzgados de Sánchez Magro y Peinado se produce en un momento de extremo enfrentamiento entre la administración concursal de Urbas y la cúpula de la compañía, liderada por el presidente Juan Antonio Acedo.
Acedo está convencido de que la administración concursal se ha propuesto llevar a liquidación al grupo, mientras que la administración concursal ya ha advertido que el plan de reestructuración elaborado por la empresa para evitar el concurso «es inviable».
Urbas fue declarada en concurso voluntario el pasado mes de enero, con un pasivo de 144 millones de euros. La compañía lleva más de un año con la cotización suspendida por decisión de la CNMV, y no ha presentado todavía los informes de auditoría de los dos últimos ejercicios.
La Sareb, la consultora McKinsey, el banco marroquí Attijariwafa Bank y la aseguradora Asefa, con más de 40 millones de euros de deuda en total, han rechazado adherirse al plan de Urbas, lo que sitúa al grupo al borde de la liquidación.