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Las asambleas rechazan la propuesta salarial de Airbus respaldada por CCOO
Las asambleas en huelga rechazan la "propuesta de cierre" de la empresa, que incluía una subida salarial del 5% en 2026 y otro 5% en 2027
Empleados de Airbus en huelga. Foto: Economía Digital
Las asambleas de trabajadores en huelga han rechazado la propuesta que la dirección de Airbus había presentado como «propuesta de cierre» y que Comisiones Obreras (CCOO) ya daba en forma de preacuerdo. El resultado de la votación provoca que, al menos por ahora, la huelga continúe.
Fuentes cercanas a la plantilla han explicado a ECONOMÍA DIGITAL que la propuesta ha sido rechazada en todas las plantas de Airbus, destacando el resultado registrado en la factoría de Getafe (Madrid), la más grande del país con unos 9.000 empleados, donde el «no» se ha impuesto por mayoría absoluta. «Prácticamente ningún empleado ha votado en contra», han señalado.
Por su parte, fuentes del comité de huelga, que ya avanzaron que las asambleas no iban a respaldar la oferta planteada por Airbus, han confirmado esta información, añadiendo los datos de la planta de Illescas (Toledo). De 250 trabajadores, 12 empleados votaron «sí», todos ellos, según indican, afiliados de CCOO.
“En torno al 95% de las personas asistentes a las asambleas, celebradas esta mañana en todos los centros de trabajo, considera que la propuesta no es válida para someterla a referéndum”, han explicado a través de un comunicado.
La propuesta, trasladada por la dirección tras una reunión celebrada el jueves entre el CEO de Airbus, Guillaume Faury, y la comisión negociadora, contemplaba una subida salarial del 5% en 2026 y otro 5% en 2027, con una cláusula de revisión si la suma del IPC de ambos años superaba el 10%, y una paga no consolidable de 2.000 euros por persona trabajadora.
También incluía la suspensión de la retirada del complemento por Incapacidad Temporal (IT) hasta el 31 de diciembre de 2026 o hasta que el Tribunal Supremo resolviera de forma firme los recursos pendientes, el compromiso de mantener la actual política de teletrabajo, la ampliación de una a dos semanas flexibles de vacaciones y garantías sobre la continuidad de las condiciones del proyecto BROMO.
Este preacuerdo se firmó tras una marcha desde la puerta norte de la planta de Airbus en Getafe (la más grande de España) hasta el Ayuntamiento de la localidad. Según fuentes sindicales, fue respaldada por más de 4.000 trabajadores, cerca del 50% de la plantilla de la factoría madrileña.
Todos los sindicatos, sin CCOO, han indicado que “para que la negociación pueda avanzar, la Dirección debe presentar una nueva propuesta que se acerque realmente a las reivindicaciones de la plantilla”.
“Entre otras cuestiones, las subidas salariales han de ser mayores que las planteadas hasta ahora”, han añadido.
Finalmente, la mayoría sindical ha exigido a la empresa “el desbloqueo inmediato de la Comisión Negociadora del convenio para avanzar en un preacuerdo que pueda ser valorado positivamente en referéndum general por la plantilla de Airbus España”
CCOO alcanzó un preacuerdo con Airbus
CCOO fue el único sindicato que presentó la propuesta como un preacuerdo alcanzado con la dirección y anunciando que la sometería a referéndum entre la plantilla. El resto de sindicatos (SIPA, ATP, CGT, UGT y UTIL) optaron por una vía distinta: trasladaron la misma propuesta, calificada por la empresa como «propuesta de cierre», directamente a las asambleas en huelga de todos los centros para su valoración y votación, sin darla por aceptada.
Los sindicatos matizan que la denominación de «preacuerdo» responde únicamente al criterio de CCOO.
Los grupos sindicales firmantes del comunicado ya habían defendido que la propuesta llegaba a la mesa «única y exclusivamente» gracias a la huelga sostenida por la plantilla, y advertían de que, con su traslado a las asambleas, «empezaba la verdadera negociación». Ahora, con su rechazo, se confirma que la huelga continuará.
La primera reacción de la plantilla ya anticipaba este desenlace. Entre los trabajadores predominaba la desconfianza sobre el cálculo de la subida salarial. La principal crítica era que, al aplicarse el segundo tramo del incremento del 5% a partir de abril de 2027, la revalorización efectiva en el conjunto de ese año sería inferior a ese porcentaje.
Los sindicatos y empleados «dudan» de CCOO
Fuentes sindicales han cuestionado la propuesta de CCOO de someter a referéndum entre toda la plantilla un eventual acuerdo para poner fin a la huelga, al considerar que ese mecanismo no respeta el papel de la asamblea permanente de huelguistas.
Según ellos, CCOO estaría equiparando dos procedimientos distintos: la asamblea de trabajadores en huelga, que la mayoría de grupos sindicales consideran el órgano con legitimidad para decidir, y un referéndum abierto al conjunto de la plantilla.
A juicio de la organización, esta última fórmula permitiría votar a empleados que no han secundado la huelga, alterando así la decisión de quienes sí han asumido el coste de las movilizaciones.

Además, han sostenido que cualquier propuesta de Airbus debe ser trasladada a la asamblea permanente para su votación. En este sentido, fuentes del comité han defendido que la comisión negociadora no está facultada para cerrar «preacuerdos», sino para trasladar las propuestas a los trabajadores.
Las diferencias sindicales de Airbus España
La tensión entre sindicatos no es nueva ni surge solo por el preacuerdo de este jueves. Antes de la Comisión Negociadora, CCOO ya estaba en la diana por ser, junto a ATP-SAE, uno de los firmantes del VII Convenio Colectivo en el que se plantearon, entre otras cosas, las subidas pactadas del 3% para 2026 y del 2% para 2027.
A esa fricción se suma el calendario de movilizaciones: la huelga fue convocada por SIPA el 1 de julio, y a ella se fueron sumando CGT, UGT, UTIL y ATP, mientras que CCOO no se incorporó hasta el martes 14 de julio, es decir, más de diez días después de arrancar el conflicto.
Además, fuentes sindicales y trabajadores consultados han apuntado que no hay presencia de CCOO en las concentraciones diarias convocadas a las puertas de las plantas, lo que alimenta el reproche de otros sindicatos hacia una organización a la que acusan de negociar en paralelo con la dirección mientras el resto sostiene la presión en la calle.
La plantilla continuará en huelga, mínimo, hasta el 31 de julio, encarando su tercera semana mientras la dirección de Airbus negocia con la parte social para tratar de terminar con una movilización que crece día tras día.

El pasado viernes 10 de julio, la compañía difundió un comunicado en el que expresaba su preocupación por la situación y situaba como principal objetivo «volver a la normalidad lo antes posible para mitigar el impacto de la huelga en sus empleados, operaciones y clientes».