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Santander pacta las prejubilaciones desde los 55 años con hasta el 95% de la pensión
El acuerdo fija compensaciones durante la prejubilación del 74% y 76% del salario y limita la pérdida de pensión por la jubilación anticipada
Banco Santander. Foto: Europa Press
Banco Santander y los sindicatos han cerrado este viernes 17 de julio un acuerdo para poner en marcha un plan de prejubilaciones voluntarias dirigido a los empleados de la entidad en España de 55 años o más.
El pacto permitirá que los trabajadores que se acojan al plan mantengan una parte mucho mayor de la pensión que les correspondería al llegar a la jubilación, ya que Santander asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social durante varios años para reducir la penalización asociada a la jubilación anticipada.
De esta forma, los empleados podrán recibir hasta el 95% de la pensión que les correspondería, según ha adelantado Europa Press, aunque la firma definitiva del acuerdo tendrá lugar a principios de la próxima semana después de que las organizaciones sindicales mayoritarias (CC.OO., UGT y CGT) hayan dado el visto bueno al texto negociado con el banco.
El acuerdo fija distintos porcentajes de percepción económica en función de la edad. Los empleados de entre 55 y 57 años que se adhieran al plan recibirán el 74% del sueldo, mientras que para los trabajadores mayores de 58 la compensación alcanzará el 76%.
Además, Santander asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años y seis meses, con la posibilidad de ampliar ese periodo hasta los 64 años mediante el prorrateo de asignación económica. Esta medida permitirá retrasar el acceso a la jubilación anticipada y reducir el impacto de los coeficientes reductores o penalización sobre la pensión final.
El principal efecto del acuerdo se hará notar en la pensión futura de los trabajadores. Hasta ahora, un empleado que optase por una jubilación anticipada podía afrontar una reducción de hasta el 21% sobre la cuantía inicial.

En perspectiva, según cifras sindicales, para una pensión de referencia de 3.000 euros mensuales, la prestación podía reducirse hasta los 2.370 euros, una pérdida de 630 euros. Con el nuevo esquema, el coeficiente reductor bajaría hasta el 5,5%, lo que dejaría como resultado una pensión de 2.835 euros tomando las mismas cifras.
Además de las condiciones de prejubilación, el acuerdo contempla otros beneficios para los empleados que se acojan al plan. Santander conservará el seguro colectivo de vida y las condiciones del Acuerdo sobre Préstamos, Créditos y Condiciones de uso de Servicios Bancarios (Amsec), que permite a los trabajadores acceder a financiación en condiciones preferentes, como préstamos personales o hipotecas. Asimismo, la entidad mantendrá las aportaciones al plan de pensiones de empleo por importe de 1.000 euros anuales.
El pacto también incorpora la mejora en la actualización del convenio especial con la Seguridad Social, cuya revalorización anual podrá alcanzar un 4%, frente al 3% anterior, además del mantenimiento de las ayudas por discapacidad y del derecho a percibir el premio por antigüedad.
Una negociación con diferencias iniciales sobre la edad y las condiciones
Así, el pacto llega después de varias semanas de negociaciones en las que las posiciones iniciales de ambas partes complicaban el acuerdo. Los sindicatos reclamaban ampliar el acceso al plan a trabajadores de menor edad y mejorar las condiciones económicas respecto al planteamiento inicial de la entidad. CC.OO. llegó a proponer que el plan incluyera salidas desde los 50 años, al considerar insuficientes las condiciones propuestas inicialmente por Santander.
Durante la negociación, el banco fue introduciendo mejoras en su oferta hasta alcanzar un marco aceptado por las organizaciones sindicales mayoritarias. Entre los avances se incluyó una mejora de las compensaciones económicas respecto al planteamiento inicial y la definición de unas condiciones comunes para las salidas voluntarias frente a las negociaciones individuales que se habían producido hasta ahora.
Finalmente, el acuerdo no establece un número concreto de salidas, sino que crea un marco al que podrán acogerse los empleados que cumplan las condiciones. Se trata de un proceso voluntario por ambas partes, por lo que los trabajadores podrán solicitar su adhesión y la entidad podrá aceptar o rechazar cada petición en fución de sus necesidades organizativas.
De hecho, el plan llega después del último gran proceso de reestructuración de plantilla de Santander en España: un ERE cerrado en 2020 que supuso la salida de 3.572 empleados. Desde entonces, la entidad ha continuado ajustando su estructura y su red de oficinas, que, a cierre de marzo, se situaba en 1.607 sucursales en España, 185 menos que el año anterior.