Cambios en Kutxabank y Cajasur: Cómo afecta la nueva estructura a los clientes de Andalucía
La migración digital obliga a descargar la nueva app y reconfigurar el dispositivo de confianza, aunque se mantienen cuentas y condiciones
La desaparición operativa de cajasur tras su integración tecnológica en Kutxabank marca el final de una marca centenaria y abre una nueva fase de crecimiento, digitalización y expansión del grupo financiero
La integración tecnológica entre Kutxabank y Cajasur ya es una realidad plenamente operativa, marcando un punto de inflexión para miles de clientes en Córdoba y el conjunto de Andalucía. Con la migración digital completada, toda la operativa online pasa a canalizarse exclusivamente a través de la infraestructura tecnológica de Kutxabank, lo que implica cambios prácticos en el acceso, aunque no en las condiciones contractuales.
La entidad financiera ha diseñado el proceso para que la transición resulte lo más fluida posible, manteniendo usuarios, contraseñas y productos contratados. Sin embargo, los clientes deben adaptarse al nuevo entorno digital para continuar operando con normalidad, especialmente en lo relativo a la aplicación móvil y la gestión de dispositivos de confianza.
Este paso supone la consolidación definitiva de la unificación operativa bajo una sola marca. Aunque la absorción de Cajasur se produjo hace años, la culminación tecnológica representa ahora el cierre del proceso, centralizando sistemas, canales y soporte bajo el paraguas de Kutxabank.
Qué cambia en la práctica para los usuarios en Andalucía
El cambio más visible afecta a la banca digital, tanto en su versión web como en la aplicación móvil, que ahora responden exclusivamente al diseño y arquitectura de Kutxabank. Los clientes que hasta ahora accedían a sus cuentas mediante la plataforma de Cajasur deben hacerlo desde el ecosistema unificado.
En términos contractuales, no se modifican números de cuenta, condiciones financieras ni productos asociados. Las cuentas corrientes, hipotecas, préstamos, tarjetas y domiciliaciones continúan vigentes bajo los mismos términos pactados. La transformación es tecnológica, no contractual, un matiz importante para evitar confusión entre los usuarios.
La actualización implica también cambios en la gestión de notificaciones, avisos y dispositivos autorizados. Aunque muchos ajustes se trasladan automáticamente, es necesario revisar la configuración personal para garantizar que todos los servicios funcionan correctamente tras la migración.
Descarga de la nueva aplicación y acceso digital
Uno de los pasos esenciales para los clientes es descargar la aplicación oficial de Kutxabank desde la tienda correspondiente a su sistema operativo. La antigua app de Cajasur deja de ser operativa, por lo que la nueva herramienta se convierte en el único canal móvil válido para gestionar cuentas y realizar operaciones.
El acceso inicial se realiza con las mismas credenciales que se utilizaban previamente, sin necesidad de crear un nuevo usuario o contraseña. Esta continuidad busca minimizar fricciones en el proceso de adaptación y facilitar la transición tecnológica.
Además de la app, los clientes pueden operar a través de la web corporativa de Kutxabank. Tras la pausa técnica necesaria para completar la migración, todos los servicios digitales —consultas de saldo, transferencias, pagos y contratación de productos— vuelven a estar disponibles bajo la infraestructura unificada.
El dispositivo de confianza, el cambio clave
El aspecto más relevante tras la integración tecnológica es la reconfiguración del denominado “dispositivo de confianza”, un elemento esencial para validar operaciones sensibles como transferencias o pagos online. Aunque las claves se mantienen, el teléfono móvil que estaba autorizado en la antigua aplicación debe registrarse de nuevo en la nueva plataforma.
Este procedimiento refuerza la seguridad y garantiza que las operaciones digitales se realicen bajo los estándares actuales de protección. La entidad ha puesto especial énfasis en este punto, ya que la validación de operaciones depende de que el dispositivo esté correctamente asociado.
El registro puede completarse durante el primer acceso o posteriormente desde el menú de perfil dentro de la aplicación. Una vez vinculado el terminal, el usuario podrá firmar transacciones digitales con mayor agilidad, reduciendo la necesidad de métodos adicionales de verificación.

Seguridad reforzada y acceso biométrico
La nueva aplicación incorpora opciones de identificación biométrica como huella dactilar o reconocimiento facial, siempre que el dispositivo sea compatible. Estas funcionalidades no son obligatorias, pero aportan comodidad y una capa adicional de protección frente a accesos no autorizados.
La integración tecnológica también implica una actualización en los protocolos de seguridad, alineando a los clientes de Andalucía con los estándares operativos de Kutxabank en el resto de territorios donde opera. La unificación de sistemas permite una gestión centralizada de riesgos y una mayor capacidad de respuesta ante incidentes.
En un contexto donde los ciberataques al sector financiero son cada vez más sofisticados, la consolidación bajo una sola infraestructura tecnológica facilita la implementación de medidas preventivas más robustas.
¿Qué ocurre con las operaciones ya programadas?
Uno de los temores habituales en procesos de migración bancaria es la posible pérdida de configuraciones previas. En este caso, la entidad ha confirmado que las transferencias periódicas, recibos domiciliados, tarjetas asociadas y notificaciones activadas se mantienen sin cambios.
Los clientes no necesitan volver a programar pagos recurrentes ni modificar sus métodos de cobro habituales. El entorno visual cambia al diseño corporativo de Kutxabank, pero la operativa diaria continúa funcionando como antes.
Esta continuidad es clave para evitar interrupciones en pagos de suministros, cuotas de préstamos o suscripciones, garantizando que la migración tecnológica no afecte al día a día financiero de particulares y empresas.
Canales de atención y resolución de incidencias
Para acompañar a los usuarios en esta fase, Kutxabank mantiene activos sus canales oficiales de atención al cliente. Las oficinas físicas en Andalucía continúan operativas, al igual que los servicios telefónicos y el apartado de preguntas frecuentes en la web corporativa.
El banco recomienda a los clientes que revisen la configuración de su nueva aplicación y verifiquen que el dispositivo de confianza está correctamente asociado. En caso de incidencias, el soporte técnico puede guiar paso a paso en el proceso de adaptación.
La culminación de esta integración tecnológica no solo unifica plataformas, sino que consolida definitivamente la identidad corporativa bajo Kutxabank en el territorio andaluz. A partir de ahora, toda la gestión digital se realiza en un ecosistema común, con el objetivo de mejorar eficiencia, seguridad y experiencia de usuario.
En definitiva, los cambios no alteran las condiciones financieras, pero sí exigen una actualización digital imprescindible. Para los clientes de Andalucía, el principal reto es completar la configuración de la nueva app y registrar su dispositivo, asegurando así una transición sin sobresaltos hacia el nuevo entorno bancario unificado.