Kutxabank da el paso definitivo en la integración de Cajasur tras la migración IT
La desaparición operativa de Cajasur marca el cierre de una etapa de más de un siglo de historia financiera en Andalucía y abre una nueva fase de crecimiento para Kutxabank
La desaparición operativa de cajasur tras su integración tecnológica en Kutxabank marca el final de una marca centenaria y abre una nueva fase de crecimiento, digitalización y expansión del grupo financiero
La integración total de cajasur en Kutxabank ya es un hecho. El proceso culminó el 14 de febrero de 2026 con la finalización de la integración tecnológica, último paso para que los clientes de la histórica entidad cordobesa operen plenamente dentro del grupo financiero vasco.
La fusión societaria se había completado meses antes, pero la unificación operativa y digital marca el verdadero punto final para una marca que durante décadas ha sido clave en el sistema financiero andaluz.
Integración tecnológica: el paso definitivo
El cierre del proceso se ha centrado en la integración de los sistemas tecnológicos, lo que permite a los antiguos clientes de cajasur operar directamente en la plataforma global del grupo.
Desde ahora, según informaba este medio, todos los usuarios utilizan los mismos canales digitales con sus credenciales habituales, accediendo a una infraestructura unificada que mejora la interoperabilidad y la experiencia de cliente.
Kutxabank prevé invertir más de 620 millones de euros entre 2025 y 2027 en esta plataforma tecnológica global, orientada a mejorar el servicio, la personalización y la capacidad de respuesta a familias y empresas.
Una red de oficinas y cajeros mucho más amplia
Uno de los efectos más visibles de la integración de cajasur es la ampliación de la red de atención. Los clientes de la antigua entidad andaluza ven triplicado el número de oficinas disponibles y multiplicada por más de cuatro su red de cajeros.
Por su parte, los clientes de Kutxabank también se benefician del proceso, con un aumento del 30 % en oficinas y del 20 % en cajeros, lo que refuerza la cobertura territorial del grupo.
La interoperabilidad total permitirá que cualquier cliente sea atendido en cualquier oficina del grupo y realice operaciones desde un único canal digital, independientemente de su origen.

Crecimiento, diversificación y modelo omnicanal
Tras la integración de cajasur, Kutxabank inicia una nueva etapa estratégica centrada en el crecimiento y la diversificación de productos. El grupo apuesta por mejorar la experiencia del cliente mediante un modelo omnicanal que combina digitalización y atención personalizada en oficinas.
El plan estratégico 2025-2027 sitúa como prioridades la captación de nuevos clientes, la ampliación de servicios financieros y el refuerzo de la inversión crediticia, especialmente dirigida a familias y empresas.
Este enfoque, según Economía Digital, responde a un entorno bancario marcado por la transformación digital y la concentración del sector, donde la escala y la eficiencia tecnológica se han convertido en factores determinantes de competitividad.
El fin de una marca histórica
La desaparición operativa de cajasur supone el cierre de una etapa con profundas raíces en Córdoba y Andalucía. La entidad tiene su origen en la antigua Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Córdoba, que desempeñó un papel clave en el desarrollo económico y social del territorio.
Tras la crisis financiera, la entidad fue intervenida y adjudicada a BBK en 2010, pasando posteriormente a integrarse en Kutxabank, que poseía el 100 % de su accionariado.
La fusión por absorción se formalizó el 1 de octubre de 2025 y ha culminado operativa y tecnológicamente en febrero de 2026, momento en el que la marca deja de existir en la práctica bancaria diaria.
Impacto en Andalucía: entre la oportunidad y la incertidumbre
La integración de cajasur refuerza la presencia de Kutxabank en Andalucía, donde el grupo aspira a consolidar su posición y ampliar su base de clientes.
Sin embargo, la desaparición de la marca histórica también genera inquietud en algunos sectores, que temen una pérdida de identidad financiera local y un posible ajuste de oficinas en zonas menos rentables.
Aun así, la entidad defiende que la integración permitirá ofrecer más servicios, mayor cobertura y una plataforma tecnológica más avanzada, factores que considera esenciales para garantizar la competitividad en el actual contexto financiero.
Una nueva etapa para clientes y territorio
Con la integración completada, los clientes de cajasur pasan a formar parte de un grupo más amplio, con mayor capacidad de inversión, una red más extensa y servicios digitales unificados.
Para Andalucía, el cambio supone el cierre de un ciclo histórico y el inicio de una nueva etapa en la que la antigua entidad queda integrada en una estructura financiera de mayor escala, orientada al crecimiento y la innovación.
La desaparición de la marca cajasur simboliza el avance de la concentración bancaria en España, pero también la adaptación del sector a un entorno donde la digitalización, la eficiencia y la experiencia del cliente marcan el futuro de los servicios financieros.