Yolanda Díaz sella con CCOO y UGT la subida del SMI para 2026 ante Pedro Sánchez
La subida del SMI pactada con los sindicatos y liderada por Yolanda Díaz refuerza la agenda social del Gobierno y beneficiará a millones de trabajadores con salarios más bajos en 2026
La subida del SMI pactada con los sindicatos y liderada por Yolanda Díaz refuerza la agenda social del Gobierno y beneficiará a millones de trabajadores con salarios más bajos en 2026
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, se prepara para rubricar este lunes un acuerdo clave con los principales sindicatos españoles para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2026. El acto, que tendrá lugar en la sede del Ministerio de Trabajo, contará con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un hecho que no se ve de forma habitual en este tipo de eventos desde 2020.
La subida pactada, que será del 3,1 % respecto a 2025, eleva el SMI hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Esto supone un incremento de 37 euros mensuales o 518 euros al año para millones de trabajadores en España.
Un incremento con impacto social
El acuerdo que lidera Yolanda Díaz, según Europa Press, no solo supone un incremento cuantitativo del salario mínimo, sino también un impulso simbólico en el compromiso del Ejecutivo con los ingresos de la clase trabajadora. Aproximadamente 2,5 millones de personas verán cómo sus salarios se ajustan al nuevo nivel salarial mínimo, especialmente en sectores como la agricultura, el empleo doméstico y la hostelería, donde la presencia de SMI es más alta.
Históricamente, el SMI en España se ha convertido en un indicador de la política laboral y social de cada Ejecutivo. Bajo la gestión de Díaz, el objetivo ha sido no solo actualizar el SMI para proteger el poder adquisitivo frente a la inflación, sino también combatir la pobreza laboral, algo que la ministra ha defendido públicamente en diversas ocasiones.
La presencia de Pedro Sánchez
La asistencia del presidente Pedro Sánchez al acto de firma ha llamado la atención de analistas políticos. Desde 2020, no era habitual que el jefe del Ejecutivo presidiera estas ceremonias, lo que subraya la importancia que el Gobierno otorga a esta medida e intenta reforzar la percepción de respaldo político al nuevo SMI. La firma pública con Sánchez al frente envía un mensaje de unidad y de priorización de las políticas de empleo y bienestar.
La negociación para esta subida del SMI se ha llevado a cabo con los sindicatos más representativos: Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT). Ambos han mostrado su satisfacción por el incremento alcanzado y han destacado la importancia de proteger a quienes viven con salarios bajos.

Sin embargo, la patronal empresarial ha rechazado el acuerdo, al no ver reflejadas en la negociación sus propuestas, especialmente en aspectos relativos a la actualización automática de los contratos públicos o la absorción de complementos. Este rechazo ha sido una constante en años recientes, lo que ha empujado al Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, a pactar en solitario con los sindicatos.
Esta situación marca ya seis años consecutivos en los que la subida del SMI se acuerda sin la firma de las patronales, algo que refleja una tensión persistente en el diálogo social español.
Aplicación, efectos y próximos pasos
Una vez firmado el acuerdo, el siguiente paso es su formalización mediante real decreto, que se espera que se apruebe en el Consejo de Ministros antes de que concluya el mes de febrero. Tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las empresas tendrán la obligación de adaptar las nóminas de febrero y abonar pagos retroactivos por enero con el nuevo SMI.
La medida es especialmente significativa en sectores con mayor precariedad laboral, donde el SMI constituye el salario predominante. La subida también tiene un impacto directo en la capacidad de consumo de las familias, algo que suele repercutir en la economía general al aumentar la demanda interna.
No obstante, la falta de acuerdo con la patronal y el contexto económico plantean debates sobre cómo encarar futuras subidas del SMI y las políticas de empleo.
Conclusión: un paso más en la agenda social
Para Yolanda Díaz, esta firma representa un paso más en su agenda de fortalecimiento de los derechos laborales y de mejora de los salarios más bajos en España. Aunque la subida del salario mínimo no está exenta de críticas ni desafíos, simboliza un esfuerzo continuado del Gobierno por garantizar condiciones laborales más dignas y reducir la precariedad.
En este contexto, la presencia de Pedro Sánchez y el papel de los sindicatos consolidan esta medida como un acto político y social relevante, que busca impactar positivamente en la vida de millones de trabajadores españoles.