Andalucía afronta una Semana Santa con menor ocupación hotelera pese al tirón turístico
La bajada de la ocupación hotelera en Semana Santa refleja un cambio en el comportamiento del turismo, condicionado por el calendario, la incertidumbre en las reservas y la creciente dependencia de las decisiones de última hora
La bajada de la ocupación hotelera en Semana Santa refleja un cambio en el comportamiento del turismo, condicionado por el calendario, la incertidumbre en las reservas y la creciente dependencia de las decisiones de última hora
La ocupación hotelera en Andalucía para la próxima Semana Santa se situará en torno al 71,5%, lo que supone un descenso de seis puntos respecto al mismo periodo de 2025. A pesar de ello, el sector turístico mantiene un tono moderadamente optimista, confiando en el comportamiento de las reservas de última hora y en la evolución de la meteorología.
Descenso generalizado tras un 2025 más favorable
Las previsiones apuntan a una campaña menos intensa que la del año anterior, cuando se alcanzaron cifras cercanas al 77%. Este retroceso responde a diversos factores, entre ellos el calendario, con una Semana Santa más tardía, y la incertidumbre en la demanda turística.
En los días de mayor afluencia, comprendidos entre el Jueves Santo y el Sábado de Gloria, la ocupación hotelera podría elevarse hasta el 78,1%, aunque también por debajo de los niveles registrados en 2025.
Málaga y Sevilla lideran las previsiones
A pesar de la caída general, Europa Press informa que algunos destinos mantienen cifras destacadas. Provincias como Málaga y Sevilla volverán a situarse a la cabeza, con niveles de ocupación cercanos o superiores al 80%, consolidándose como los principales polos de atracción turística en estas fechas.
Otros territorios presentan un comportamiento más desigual, con diferencias notables según el tipo de destino y su capacidad de atracción cultural o de sol y playa.

La incertidumbre marca el ritmo de las reservas
El sector hotelero, según subraya Europa Press, que la evolución final dependerá en gran medida de las reservas de última hora, un fenómeno cada vez más habitual. Actualmente, se detecta un leve repunte en la demanda, aunque todavía insuficiente para alcanzar los niveles del año pasado.
Además, la meteorología juega un papel clave. Episodios de inestabilidad pueden frenar la llegada de turistas, especialmente en una festividad tan ligada a las celebraciones en la calle.
Impacto desigual en el territorio
El descenso de la ocupación hotelera no afecta por igual a todas las zonas. Mientras algunos destinos urbanos y consolidados mantienen buenas cifras, otras áreas registran caídas más acusadas, especialmente aquellas con problemas de infraestructuras o menor conectividad.
También se observa una tendencia a estancias más cortas, lo que repercute en el número total de pernoctaciones, a pesar de que el volumen de viajeros pueda mantenerse o incluso crecer en algunos puntos.
El sector confía en una recuperación parcial
Pese a las previsiones a la baja, los empresarios turísticos confían en que la campaña cierre con mejores datos de los inicialmente previstos. En el escenario más optimista, la ocupación podría situarse entre el 70% y el 75%, reduciendo así la brecha con respecto a 2025.
La Semana Santa sigue siendo uno de los principales motores del turismo andaluz y marca el inicio de la temporada alta, por lo que el comportamiento final del mercado será clave para anticipar la evolución del sector en los próximos meses.