Antonio Gordillo se hace fuerte en Soho Boutique: inyecta tres filiales para salvar el balance
El CEO y cofundador ha utilizado su patrimonial Gestor Hotelero Urbano para tomar el 35% del grupo y compensar un año donde las ventas han crecido menos de lo previsto
Fachada del Hotel Soho Boutique Palacio de Pombo, en Santander.
El cofundador y consejero delegado de Soho Boutique Hotels, Antonio Gordillo, ha ejecutado un movimiento corporativo para garantizar la viabilidad financiera del grupo hotelero. A través de una compleja operación de ingeniería societaria, el directivo ha inyectado activos valorados en más de 16 millones de euros en la matriz, Soho Hospitality Group S.L.
Esta maniobra ha permitido a la compañía revertir su situación de patrimonio neto negativo y esquivar la causa de disolución sin necesidad de acudir a capital externo.
La operación se ha formalizado mediante una ampliación de capital suscrita por la sociedad Gestor Hotelero Urbano S.L. (firma controlada por el propio Gordillo) y ha supuesto, además, un vuelco en la estructura de propiedad. Con este movimiento, el primer ejecutivo de la cadena ha reforzado significativamente su posición de control, pasando a ostentar el 35% del accionariado del grupo.
El contexto financiero que ha motivado esta reestructuración era crítico. Al cierre del ejercicio 2023, Soho Hospitality Group arrastraba un patrimonio neto negativo de 13,9 millones de euros, una situación de quiebra técnica derivada de las pérdidas acumuladas durante los años de la pandemia. La inyección de activos ha logrado transformar radicalmente la fotografía del balance, que ha cerrado 2024 con un patrimonio neto positivo de 4,46 millones de euros.
Según han desvelado las cuentas anuales, consultadas a través de la herramienta Insight View, la ampliación de capital se ha instrumentado mediante la aportación de participaciones sociales de tres unidades de negocio que hasta ahora operaban fuera del perímetro consolidado del grupo, pero que estaban vinculadas a la propiedad.
En concreto, Gordillo ha integrado en la matriz a las sociedades Madrid by MIJ Hotels, propietaria de la explotación de dos activos en la capital; Maral Hostelera, dueña de un hotel en Sevilla; y el Grupo Hitaca Hotels & Resorts, que aglutina diversas explotaciones hoteleras en territorio nacional.
Aumento de la facturación
Más allá de la ingeniería financiera, la realidad operativa de Soho Boutique en 2024 ha mostrado una notable discrepancia entre las expectativas generadas y los resultados finales. La dirección de la cadena, que había anunciado públicamente en abril de 2024 su previsión de alcanzar los 100 millones de euros de facturación, se ha topado con una cifra de negocios de 60,3 millones de euros, un dato que se ha quedado un 40% por debajo del objetivo.
A pesar de no haber cumplido con las agresivas previsiones de ingresos, el grupo sí ha conseguido mejorar su rentabilidad operativa. La facturación ha crecido un 21% respecto a los 49,8 millones de 2023, y el beneficio neto consolidado se ha disparado un 60%, alcanzando los 3,28 millones de euros frente a los 2,04 millones del año anterior.
Otro de los hitos fundamentales que ha marcado la estabilización del grupo ha sido la resolución de su deuda con la SEPI. Durante el ejercicio 2024, la compañía ha mantenido en su balance los 30 millones de euros concedidos por el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. Sin embargo, la mejora de sus cuentas ha permitido a la empresa cancelar anticipadamente esta ayuda pública en julio de 2025.
El lastre de Moon Dreams
Esta estrategia de saneamiento y de lo que la empresa ha denominado «vuelta al origen» ha culminado recientemente, en enero de 2026, con la venta de la división vacacional Moon Dreams. La compañía se ha deshecho de 17 hoteles para centrarse exclusivamente en el segmento urbano. Esta decisión ha respondido a una lógica económica observada en las cuentas: gran parte de las filiales bajo la marca Moon Dreams o situadas en costa, como Moon Dreams Rincón o Moon Dreams Almerimar, han cerrado el año con pérdidas, lastrando la rentabilidad de las divisiones urbanas más eficientes.
Con la venta de la división deficitaria y el balance saneado, Soho Boutique ha replegado velas geográficamente para hacerse fuerte en sus plazas más rentables. Actualmente, la distribución de la cadena ha evidenciado una clara dependencia del sur peninsular, con más de la mitad de sus establecimientos concentrados en Málaga, Cádiz y Almería.
El grupo ha pasado a afrontar ahora el reto de mantener la rentabilidad en un entorno marcado por la creciente presión de las viviendas turísticas y la incertidumbre regulatoria sobre la sostenibilidad. Y tiene como nuevo objetivo la expansión hacia nuevos mercados: Marruecos, Italia y Portugal.