Direbús planta cara a Renfe: cuestiona el sobrecoste de la avería de Sevilla y rechaza la sociedad mixta
Trenes de Renfe. Foto: Jesús Hellín / Europa Press
Direbús ha cargado contra el cálculo de Renfe sobre el coste del dispositivo alternativo activado por la avería ferroviaria de Sevilla y ha rechazado de plano el modelo de sociedad mixta de autobuses que plantea la operadora pública.
La patronal del transporte discrepa de la comparación económica realizada por Renfe y sostiene que el planteamiento encubre una forma de “nacionalización por la puerta de atrás” de parte del sector.
El conflicto se origina en la incidencia registrada el pasado 23 de junio en la provincia de Sevilla, cuando la caída de un cable de alta tensión sobre la catenaria provocó un fallo de electrificación que afectó a la alta velocidad y a Cercanías.
Ante el corte del servicio ferroviario, Renfe activó un transporte alternativo por carretera para recolocar a los pasajeros afectados, un operativo cuyo coste la compañía estatal cifra en 62.000 euros.
Frente a esa cantidad, Renfe sostiene que con su futura sociedad mixta de autobuses el mismo servicio habría costado 27.000 euros, es decir, 35.000 euros menos.
Sin embargo, Direbús cuestiona ese cálculo y afirma que no incorpora todos los costes reales del mercado ni la naturaleza extraordinaria de los dispositivos de emergencia.
La organización, que agrupa a más de 700 empresas de transporte de viajeros por carretera, considera que no puede extraerse una conclusión estructural a partir de una sola incidencia.
Críticas al modelo mixto de Renfe
El presidente de Direbús, Alfonso Taborda, ha sido especialmente duro con la propuesta.
A su juicio, no es razonable comparar un servicio puntual de emergencia con un modelo de explotación permanente y concluir que este último será más barato para el sistema.
Taborda se pregunta qué ocurrirá con los vehículos y los conductores de esa empresa mixta cuando no haya incidencias ferroviarias, y advierte de que mantener recursos inmovilizados durante días o semanas supone un coste de oportunidad y de disponibilidad que no aparece en la cuenta de Renfe.
La patronal también insiste en que una estructura de ese tipo obligaría a mantener flota y personal listos para responder a incidencias que, por definición, son irregulares.
En su opinión, ese diseño penaliza la eficiencia y traslada al conjunto del contribuyente un sobrecoste que no se justificaría frente al modelo actual de contratación en el mercado.
Direbús ve detrás de la propuesta una intención de integrar a empresas privadas en una estructura controlada por la operadora pública, lo que considera incompatible con la libre competencia.
Otro de los argumentos de la asociación es que el operativo de Sevilla se activó en un contexto de emergencia y con peticiones simultáneas a múltiples operadores.
Eso, según la patronal, explica la complejidad logística y no puede usarse como prueba de que el mercado de autobuses funcione mal o sea incapaz de cubrir este tipo de necesidades.
Para Direbús, la interpretación de Renfe pretende reforzar la narrativa a favor de la empresa mixta y desviar el debate hacia una supuesta ineficiencia del sistema privado.
La patronal defiende lo contrario: que el sector está preparado para responder con rapidez cuando se le requiere, siempre que exista un esquema flexible y descentralizado capaz de movilizar recursos de distintas compañías.
En ese sentido, subraya que el modelo de pymes y licitación por lotes permitiría repartir oportunidades, aumentar la competencia y evitar que el negocio quede concentrado en pocas manos. Para Direbús, esa fórmula sería más coherente con la estructura real del sector y con las necesidades de cobertura de Renfe en los próximos años.