Iberdrola zanja su pugna con Moeve en Huelva: red eléctrica asegurada en su planta de hidrógeno verde
El delegado autonómico de la firma ha confirmado que el proyecto de Palos de la Frontera encara su autorización ambiental para movilizar 950 millones de euros
Construcción de la planta de hidrógeno verde de Iberdrola en Palos de la Frontera (Huelva). Imagen: Iberdrola
Iberdrola ha logrado desatascar el suministro eléctrico de sus proyectos de hidrógeno renovable en la provincia de Huelva. Antonio Fernández, delegado de la compañía en Andalucía, ha confirmado que han resuelto el acceso a la red, lo que permite continuar con los trámites administrativos. «Nosotros ya tenemos resuelta la conexión eléctrica en Palos de la Frontera y seguimos con la tramitación del proyecto», ha explicado el directivo.
Fernández ha especificado además, en sus declaraciones a Economía Digital, que la empresa se encuentra a la espera de la resolución final: «De hecho, estamos a punto de tener la autorización ambiental».
Este hito ha zanjado la situación de rivalidad que la energética mantenía con Moeve en la localidad onubense desde hace prácticamente un año, momento en el que ambas compañías coincidían en la ubicación, potencia y enfoque de sus iniciativas. El problema central al que se enfrentaban consistía en la obtención de energía de origen verde para ejecutar el proceso de electrólisis.
Al demandar energía en los mismos puntos de la red de transporte, entraron en un «concurso de potencia», según detallaban desde la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía hace unos meses. Ahora, la resolución de este bloqueo ha permitido que ambas empresas dispongan de capacidad; y Moeve también avanza en el desarrollo de su Valle andaluz del Hidrógeno Verde.
Avances en ambos proyectos
Con la conexión eléctrica asegurada, Iberdrola ha despejado el camino para una inversión estimada de 950 millones de euros en la zona, estructurada en dos fases. La primera etapa, denominada Palos I, contempla la instalación de un electrolizador de 200 megavatios (MW) con una capacidad de producción de 23.000 toneladas anuales, lo que requerirá 450 millones de euros y generará 1.000 puestos de trabajo. La entrada en funcionamiento de esta instalación está prevista para este año.
La segunda fase, Palos II, incluirá un electrolizador de 370 MW que producirá 39.100 toneladas anuales y precisará de 500 millones de euros de inversión para su arranque en 2027. Para abastecer estas plantas, Iberdrola cuenta con cerca de 1.000 MW de energía renovable en desarrollo en Andalucía.
Por su parte, el proyecto de Moeve abarca una planta de 400 MW de potencia de electrólisis cuya construcción se iniciará estos próximos meses, completándose con otra fábrica en San Roque (Cádiz) para la producción de amoniaco.
En concreto, su proyecto de Huelva, denominado Onuba, implica una inversión conjunta de más de 1000 millones de euros, incluyendo infraestructura asociada y el desarrollo de una planta fotovoltaica de autoconsumo. El proyecto, liderado por Moeve con una participación mayoritaria (51%), contará también con la participación de Masdar y Enalter, cuyo accionista mayoritario es Enagás Renovable.
14.460 millones de inversión en Iberdrola
En paralelo a la tramitación de sus planes industriales, Iberdrola ha cerrado el ejercicio de 2025 con un aumento del 12% en su beneficio neto, que se sitúa en 6.285 millones de euros. Este balance incluye ajustes de valor sin impacto en caja por 464 millones asociados a la cartera de proyectos renovables.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) ajustado ha ascendido a 15.680 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 3%. Paralelamente, el área de redes ha registrado un incremento del 21% en el EBITDA, mientras que la división de producción y clientes ha experimentado un descenso del 10% debido a costes no recurrentes y menores precios.
La inversión anual de la corporación ha alcanzado los 14.460 millones de euros, de los cuales un 62% se ha destinado a redes. En materia de generación, la empresa ha completado 2.710 MW de nueva capacidad y mantiene 4.679 MW en fase de construcción. La deuda neta de la compañía se ha reducido en 1.500 millones de euros, situándose en 50.200 millones, y la generación de caja ha crecido un 8,2 %, hasta los 12.811 millones.
Con estos resultados, Iberdrola ha propuesto destinar 4.500 millones de euros al pago de dividendos, a razón de 0,68 euros por acción. A nivel operativo, ha registrado una contribución fiscal de 10.400 millones de euros, de los cuales cerca de 4.700 millones corresponden a España.
La compañía sostiene, además, 500.000 puestos de trabajo mediante 13.200 millones de euros en compras a proveedores, y ha realizado 4.500 nuevas contrataciones hasta alcanzar una plantilla total de 45.400 empleados.