La paradoja de Indasol: dispara su facturación un 13% pero su rentabilidad depende de subvenciones

La cooperativa almeriense registra ventas récord de 161 millones, mientras sus costes operativos la abocan a apoyarse en fondos públicos para evitar los números rojos

Un empleado de Indasol traslada sandías.

Un empleado de Indasol traslada sandías. Imagen: Indasol

La Sociedad Agraria de Transformación (S.A.T.) Indasol ha cerrado el ejercicio 2024/2025 con un volumen de ingresos histórico, aunque la campaña ha estado marcada por un estrechamiento de sus márgenes operativos.

La compañía hortofrutícola con sede en El Ejido (Almería) ha disparado su facturación comercial hasta los 161 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 13% respecto a los 142,2 millones obtenidos en la campaña anterior.

Sin embargo, la rentabilidad final de la cooperativa ha evidenciado la dependencia de las inyecciones de fondos comunitarios y regionales para eludir las pérdidas, logrando finalmente un beneficio neto de casi 44.600 euros, un 16% inferior al del ejercicio precedente.

El análisis detallado de la cuenta de pérdidas y ganancias ha revelado que la viabilidad contable de este último año ha pivotado sobre el respaldo institucional, ya que, a lo largo del ejercicio, Indasol ha imputado a su resultado un total de 1,3 millones de euros procedentes exclusivamente del epígrafe de subvenciones, donaciones y legados.

Esta aportación de liquidez se ha dividido en dos grandes bloques: 963.000 euros que han correspondido a subvenciones de explotación y otros 409.000 euros derivados de la imputación de subvenciones de capital ligadas a inmovilizado.

Gran parte de estos fondos operativos han procedido de las arcas de la Unión Europea, aunque han sido tramitados a través de la Junta de Andalucía. Tal y como ha reconocido la propia dirección en su informe de gestión, «la empresa ha constituido un fondo operativo para la realización de un programa que se compone de diversas acciones financiadas por la Unión Europea y por aportaciones provenientes de los agricultores adscritos».

En este sentido, la sociedad ha precisado que su actividad está sometida «a la labor inspectora de los servicios de control del Fondo Andaluz de Garantía Agraria». Sin estas transferencias públicas, el resultado del núcleo de su negocio comercial habría arrojado un déficit operativo superior al millón de euros.

Conflictos laborales

La explicación de esta erosión de los márgenes comerciales se ha enmarcado en el repunte de los desembolsos necesarios para sostener el ritmo diario de trabajo. Los gastos totales de aprovisionamiento han ascendido a 132,4 millones de euros, experimentando un aumento interanual del 14,5%.

De forma paralela, la partida relativa a los gastos de personal se ha elevado hasta los 18,21 millones. Durante los últimos 12 meses, la cooperativa ha mantenido una extensa plantilla con una media de 736 empleados.

En el espectro puramente laboral, la memoria económica, consultada a través de Insight View, ha destapado la existencia de diversas contingencias legales abiertas contra la entidad. El documento ha detallado que la directiva mantiene en curso «diversos procedimientos judiciales relativos a varios accidentes laborales frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) con sus respectivos expedientes sancionadores y expedientes de recargo de prestaciones».

Además de estas disputas con la Seguridad Social, Indasol ha contabilizado una pequeña provisión de liquidez a corto plazo para asumir, según las palabras del propio informe oficial, «posibles indemnizaciones a pagar por despido de trabajadores problemáticos».

Las ventas exteriores superan a las nacionales

Al margen de estas fricciones internas, Indasol ha consolidado su diversificación geográfica. En el ámbito de la exportación, el territorio de la UE ha canalizado un volumen del 45% de la cuota con 72,64 millones de euros generados. El comercio con países correspondientes al resto del mundo ha cerrado la estructura de ventas con ingresos valorados en 14,25 millones de euros.

Por su parte, las ventas de frutas y hortalizas en el mercado interior español han concentrado el 46% de las operaciones, sumando 74,10 millones de euros de facturación.

Desde la perspectiva financiera, el balance de Indasol ha constatado el sostenimiento de una estructura saneada. La deuda a corto plazo exigible por las entidades de crédito ha sido rebajada a cero, tras haberse abonado el montante que persistía de la anualidad pasada.

De cara al corto plazo, el órgano rector de la empresa ha optado por trazar un escenario libre de obstáculos. El presidente de la firma ha resumido las proyecciones futuras manifestando: «Para la próxima campaña, mantendremos nuestra estrategia de consolidación en los mercados, siendo nuestra apuesta de futuro la mejora permanente a todos los niveles y el aumento de la cuota de mercado».

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