Almería se convierte en epicentro europeo del sector hortofrutícola con la Asamblea General de AREFLH
El sector analiza en Almería sus principales retos, desde la financiación hasta la digitalización, con la mirada puesta en reforzar competitividad y sostenibilidad
Asamblea General AREFLH 2026. Foto: AREFLH
La ciudad de Almería se ha situado esta semana en el foco del sector agroalimentario europeo al acoger la Asamblea General de la AREFLH, un encuentro clave para abordar los desafíos y oportunidades que enfrenta la producción de frutas y hortalizas en el continente.
La cita reúne a representantes institucionales, productores y expertos en un momento especialmente sensible para el sector, marcado por la presión sobre los costes, la sostenibilidad y la competencia internacional. En este contexto, el evento se consolida como un espacio de debate estratégico. El consejero andaluz de Agricultura y presidente de AREFLH, Ramón Fernández-Pacheco, ha sido el encargado de poner en valor el papel de Almería como referente agrícola europeo y como ejemplo de adaptación en un entorno complejo.
Un modelo agrícola basado en la innovación y la resiliencia
Durante su intervención, Fernández-Pacheco ha destacado el peso del modelo agrícola andaluz, subrayando que las exportaciones alcanzaron cifras récord en el último año. El volumen de ventas y su impacto económico reflejan la fortaleza del sector, especialmente en una provincia como Almería.
En concreto, ha señalado que una parte muy significativa del total exportado procede de esta provincia, lo que la sitúa como uno de los grandes motores hortofrutícolas de Europa. Este liderazgo se apoya en un sistema productivo altamente tecnificado, capaz de competir en mercados exigentes.
Más allá de los números, el consejero ha insistido en que Almería representa un ejemplo de transformación. La combinación de innovación, eficiencia en el uso de recursos y organización colectiva ha permitido superar limitaciones como la escasez de agua o las dificultades climáticas.
Retos estructurales que marcan el futuro del sector
La asamblea ha servido también para poner sobre la mesa los principales desafíos a los que se enfrentan las regiones hortofrutícolas europeas. Entre ellos, destacan la rentabilidad de los productores y la creciente presión sobre recursos como el agua.
La competencia de terceros países y las tensiones comerciales internacionales son otros de los factores que condicionan el desarrollo del sector. A ello se suman cuestiones como la sanidad vegetal o la necesidad de adaptarse a normativas cada vez más exigentes.
En este escenario, Fernández-Pacheco ha hecho un llamamiento a la unidad. La cooperación entre regiones y organizaciones se presenta como una herramienta clave para defender los intereses de un sector estratégico dentro de la economía europea.

La PAC y la financiación, en el centro del debate
Uno de los ejes principales del encuentro ha sido el futuro de la Política Agraria Común (PAC) y el próximo marco financiero europeo. El sector reclama estabilidad y seguridad jurídica para poder planificar inversiones a medio y largo plazo.
El presidente de AREFLH ha subrayado la importancia de mantener un nivel adecuado de financiación. El modelo basado en organizaciones de productores ha demostrado su eficacia, permitiendo mejorar la posición de los agricultores en la cadena de valor.
Además, ha advertido del riesgo de fragmentación en el mercado interior europeo. Garantizar condiciones equitativas para todos los productores es fundamental para preservar la competitividad del sector frente a otros mercados.
Innovación y digitalización como palancas de cambio
La digitalización y la innovación han ocupado un lugar destacado en las discusiones de la asamblea. El sector hortofrutícola avanza hacia un modelo más tecnológico, en el que la eficiencia y la trazabilidad son elementos clave.
En este sentido, se ha puesto en valor la necesidad de invertir en nuevas soluciones, tanto en producción como en logística o en el diseño de envases. La transición ecológica exige cambios profundos, pero también abre nuevas oportunidades de crecimiento.
Asimismo, AREFLH trabaja en el desarrollo de un nuevo Libro Blanco que servirá como hoja de ruta para el futuro. Este documento incluirá propuestas concretas para mejorar la coherencia del sistema y adaptarlo a los retos actuales.
Cooperación europea para afrontar los desafíos globales
El encuentro ha puesto de manifiesto la importancia de la colaboración entre regiones europeas. El intercambio de conocimiento y buenas prácticas se presenta como una herramienta fundamental para avanzar en un entorno global cada vez más competitivo.
En esta línea, la organización participa en proyectos vinculados al programa Horizonte Europa, centrados en la innovación. Estas iniciativas permitirán acceder a tecnologías avanzadas y reforzar la capacidad del sector para adaptarse a los cambios.
Finalmente, Fernández-Pacheco ha apelado al espíritu europeo que une a las regiones productoras. El objetivo es consolidar un modelo más competitivo y sostenible, capaz de responder a las exigencias del mercado sin perder su esencia. La Asamblea General de AREFLH concluye así con un mensaje claro: el sector hortofrutícola europeo tiene por delante importantes retos, pero también cuenta con las herramientas necesarias para afrontarlos si mantiene la unidad, la innovación y el apoyo institucional.