Onubafruit prevé una cosecha de 66 millones de kilos y defiende su posición de «mayor exportador de Europa»
La cooperativa andaluza ha cerrado su último ejercicio facturando unos 290 millones y ha acelerado la implantación de variedades genéticas propias para crecer internacionalmente
Frambuesas de Onubafruit.
La sociedad cooperativa andaluza Onubafruit ha proyectado un volumen de producción en torno a los 66 millones de kilos para la presente campaña en sus tres principales frutos rojos. El director de investigación de la entidad, Abel Díaz, ha adelantado estos datos durante el transcurso del evento ‘AgroSmart Tech Andalucía‘.
En su discurso, el directivo ha precisado que la comercializadora espera cosechar 30 millones de kilos de fresa, 25 millones de kilos de arándano y 11 millones de kilos de frambuesas. Adicionalmente, la entidad ha mantenido la producción de mora en proporciones menores.
Con estas previsiones sobre la mesa, la agrupación conformada por 5 cooperativas de Huelva (Cartayfres, Cobella, Costa de Huelva, Freslucena y SAT Condado) se ha reivindicado nuevamente como «las mayores exportadoras de Europa» en cuanto a fruta.
Este anuncio sobre la capacidad de producción ha coincidido con la robustez económica al alza mostrada por el grupo tras la publicación de su informe anual. Durante el periodo correspondiente al ejercicio 2024 y 2025, la compañía ha logrado una cifra de negocio en torno a los 290 millones de euros, lo que contrasta positivamente con los 270 y los 251 millones registrados en los ejercicios anteriores.
En el último informe presentado al Registro Mercantil, y consultado a través de la herramienta de analítica avanzada Insight View, Onubafruit registró un beneficio neto cercano a los 650.000 euros, lo que supuso un crecimiento del 32%.
Paralelamente, la compañía justificó un fondo de maniobra negativo estimando que el incremento de ingresos futuros regularizaría la situación contable a corto plazo.
Innovación como foco estratégico
Para sostener este citado crecimiento operativo, la compañía ha apostado por la innovación desarrollada directamente sobre el terreno agrícola. En concreto, Abel Díaz ha detallado recientemente que el departamento técnico evalúa anualmente miles de plantas genéticamente distintas para seleccionar el material que mejor se ha adaptado a las condiciones locales.
El directivo de Onubafruit ha explicado que actualmente «el criterio de selección no es suficiente solo con eso», indicando que el sector ha demandado variedades más rústicas, adaptadas a ventanas comerciales estratégicas y que requieren un menor volumen de productos fitosanitarios.
Todos estos programas de mejoramiento vegetal han requerido inversiones sin retorno inmediato, pero resultan imprescindibles para asegurar que el sistema agrícola sea económicamente rentable mientras cumple con las crecientes exigencias de sostenibilidad dictadas por las normativas europeas en vigor.
Rendimiento productivo de la I+D+i
Esta estrategia investigadora ya ha comenzado a ofrecer resultados comerciales tangibles, especialmente con el arándano. Por ejemplo, la firma andaluza ha cerrado en las últimas semanas un acuerdo de exclusividad con la empresa neerlandesa Fruit Vision, de la que Onubafruit posee un 50% del capital, para desarrollar cultivos en todo el arco mediterráneo.
Esta compañía, que lleva facturando con el grupo desde 2022, ha registrado pérdidas hasta 2024, pero la agrupación onubense estimaba en su informe que «a finales de 2025 se tendrían las cuentas con beneficios y a finales de 2026 se habrá afrontado el 100% de las deudas que actualmente tiene con acreedores».
Gracias a ello, la corporación tiene en proceso de registro 7 variedades de arándano y otras 5 ya están en el mercado, sobre todo para las zonas de Marruecos, Portugal y España.
Como consecuencia de esta diversificación varietal, se ha podido cubrir todo el ciclo productivo en la provincia, permitiendo iniciar las recolecciones de forma temprana en el mes de noviembre con rendimientos que han rondado los 30.000 kilos por hectárea. De esta forma, han logrado independizarse comercialmente de agentes externos.
Nuevas variedades
En paralelo al éxito del arándano, el gigante andaluz ha acelerado la expansión de nuevas alternativas genéticas para la frambuesa y la fresa. En el terreno de la frambuesa, la sociedad ha impulsado la variedad premium Malaika, creada en colaboración con Advanced Berry Breeding.
Tras una fase de ensayo en 2024, la directiva ha ampliado el cultivo a 40 hectáreas durante este año y ha previsto alcanzar las 200 hectáreas en 2026 para garantizar a los minoristas un suministro estable durante el otoño y el invierno.
Por otro lado, Onubafruit se ha centrado en patentar líneas de fresa extratempranas, buscando aprovechar la rentabilidad de la ventana comercial comprendida entre diciembre y abril. Estos desarrollos han mostrado un excelente aguante frente al clima adverso, mitigando la competencia proveniente de Marruecos y Egipto.
Finalmente, la empresa también ha realizado importantes avances en nuevas variedades de mora para superar los retos que ha planteado su postcosecha e impulsar su consumo a largo plazo.