Ryanair levantará en Sevilla un centro de reparación de motores de 291 millones y 950 empleos

La posición geográfica y la experiencia industrial de Sevilla en el ámbito aeroespacial han pesado en la decisión final

Un avión de la aerolínea Ryanair en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Un avión de la aerolínea Ryanair en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Ricardo Rubio / Europa Press

Ryanair levantará en Sevilla un centro de reparación de motores de 291 millones y 950 empleos, de los que 600 serán directos.

El proyecto, que la Junta de Andalucía ha asignado a la Unidad Aceleradora de Proyectos, se ubicará en terrenos del Puerto de Sevilla y refuerza la apuesta de la aerolínea irlandesa por externalizar en España parte del mantenimiento de su flota.

El proyecto supone uno de los mayores desarrollos industriales vinculados al sector aeronáutico en Andalucía en los últimos años. Según la información difundida por la Administración autonómica, el complejo estará especializado en operaciones MRO, mantenimiento, reparación y revisión, y contará con capacidad para atender alrededor de 200 motores al año, lo que lo convierte en una infraestructura de alto valor técnico y estratégico para la cadena de suministro aérea.

En un sector donde el mantenimiento de motores es uno de los procesos más sensibles y costosos, la instalación sevillana aspira a situarse como un nodo relevante dentro de la red europea de soporte de Ryanair.

Un proyecto industrial de gran escala

La inversión total asciende a 291,63 millones de euros e incluye tanto la construcción de las instalaciones como la compra e implantación de equipamiento técnico, maquinaria pesada y sistemas industriales necesarios para poner en marcha el centro.

La Junta subraya que el impacto económico irá más allá de la propia planta, al generar actividad para proveedores locales, empresas auxiliares y servicios vinculados al ecosistema aeronáutico andaluz.

En paralelo, el proyecto prevé 400 empleos durante la fase de construcción, que se añadirán a los 950 puestos estimados en la fase de explotación.

El centro se ubicará en el entorno del Puerto de Sevilla, una localización que aporta ventajas logísticas para la recepción, manipulación y salida de motores y componentes aeronáuticos.

La posición geográfica y la experiencia industrial de Sevilla en el ámbito aeroespacial han pesado en la decisión final, después de un proceso que, según fuentes del sector, ha implicado la comparación con más de una veintena de emplazamientos alternativos.

Empleo cualificado y efecto tractor

Uno de los elementos más destacados del proyecto es su impacto laboral. Los 600 empleos directos previstos corresponden a perfiles cualificados, vinculados a la ingeniería, la mecánica de precisión, el diagnóstico técnico y la revisión especializada de motores aeronáuticos.

La Junta defiende que la iniciativa contribuirá a generar empleo estable y a reforzar la formación técnica, además de favorecer la colaboración con centros educativos y tecnológicos de la provincia.

A ello se suma un efecto indirecto sobre el tejido productivo andaluz. En torno a una industria de este tipo suelen activarse servicios de logística, subcontratación, mantenimiento auxiliar y formación especializada, lo que multiplica el alcance económico del proyecto sobre Sevilla y su área metropolitana.

En términos industriales, la llegada de Ryanair supone también una señal de confianza en la capacidad de Andalucía para atraer proyectos complejos de alto contenido tecnológico.


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