¿A quién le vendió la empresa Sandro Rosell ?

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El verdadero nombre del comprador de la empresa del presidente del Barça no es DAG sino The Dahall Al Baraka Group, conocida como TAG, uno de los grupos más importantes a nivel privado de Qatar, ya que controla unas 300 compañías en más de 40 países. La operación genera desasosiego entre los empleados barceloneses de la firma vendida por Rosell.

Sandro Rosell

14 de diciembre de 2010 (22:21 CET)

Cuando el lunes Sandro Rosell anunció en rueda de prensa la ‘venta’ de su empresa, Bonus Sports Marketing, conocida como BSM, a preguntas de un periodista, “me la vendí el pasado 23 de julio y la he de entregar el 23 de enero”, no dijo toda la verdad. La operación, en contra de lo que explicó el presidente del F.C. Barcelona, no está cerrada. No se ha producido la compraventa. Lo que hay es un acuerdo con la compradora, una compañía propiedad de un grupo empresarial de origen saudí especializada en el ámbito del marketing y los media, para proceder a la operación si la due diligence que está llevando a cabo una auditora resulta correcta. Rosell cobrará la cantidad estipulada en el acuerdo en 2011, si no hay contraindicaciones por parte de la auditora.

En contra de lo que ha ido publicando toda la prensa estos días, el verdadero nombre del comprador no es DAG sino The Dahall Al Baraka Group, conocida como TAG, uno de los grupos más importantes a nivel privado de Qatar y que controla unas 300 compañías en más de 40 países. Opera a través de tres divisiones: una financiera, con bancos islámicos y aseguradoras, otra que engloba empresas de limpieza y mantenimiento, de la industria alimentaria y de restauración además de otras en el sector hospitalario. La tercera división está centrada en el área de los media y es la que se hará cargo de BSM.

Inquietud laboral

La noticia ha caído como un jarro de agua fría entre los trabajadores de la sede central de BSM en Barcelona (siete personas), que se enteraron de la operación al igual que el resto de los mortales, por la prensa, sin que Rosell les hubiera avisado de antemano. Ahora están intranquilos ya que nadie les ha informado sobre su futuro y se preguntan si el nuevo propietario cerrará o no la sede barcelonesa al disponer de oficinas en Düsseldorf y Londres. En todo caso, desde Barcelona se ha seguido operando de manera autónoma durante todo el segundo semestre de este año.
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