Giro estratégico en Santander: adiós a Polonia y recompra extraordinaria de acciones
Santander Polonia, hoy controlada en un 58,7% por el grupo español, ha convocado una junta extraordinaria el 22 de enero para aprobar el cambio de nombre a Erste Bank Polonia
Ana Botín, Banco Santander
Banco Santander acelera su reordenación geográfica, sale de la banca comercial en Polonia, lanza una recompra extraordinaria de acciones y se prepara para integrar TSB en Reino Unido.
El grupo que preside Ana Botín monetiza un activo maduro, refuerza capital con plusvalías de unos 2.000 millones y redirige parte del exceso a remunerar al accionista y a crecer en su mercado clave británico.
7.000 millones y adiós a un negocio de 700 millones al año
Quince años después de entrar en el país con la compra de Banco Zachodni, Santander ultima su retirada de la banca comercial polaca.
A mediados de enero, la entidad prevé cerrar la venta a Erste Group del 49% de Santander Polonia y del 50% de su gestora local de activos (TFI) por cerca de 7.000 millones de euros en efectivo.
La operación, anunciada en mayo de 2025, ha recibido ya el visto bueno de la Comisión Europea y de la Autoridad de Supervisión Financiera de Polonia, lo que despeja el camino para el traspaso.
En paralelo, Santander ha cerrado la compra del 60% de Santander Consumer Polonia a su propia filial por unos 3.105 millones de zlotys (726 millones de euros), negocio que mantendrá bajo su control como plataforma de financiación al consumo.
Con esta desinversión, el grupo se desprende de una franquicia que aportaba una previsión de alrededor de 700 millones de euros al beneficio de 2026, después de que hasta septiembre de 2025 generara 713 millones, un 11% más interanual.
La lógica estratégica pasa por cristalizar valor en un mercado donde otros actores centroeuropeos, como Erste, pueden extraer más sinergias, y liberar capital para reforzar regiones core como Reino Unido, Brasil, España o México.
El cambio corporativo se formalizará también en el plano institucional: Santander Polonia, hoy controlada en un 58,7% por el grupo español, ha convocado una junta extraordinaria el 22 de enero para aprobar el cambio de nombre a Erste Bank Polonia y la entrada de directivos de Erste en el consejo.
Saldrán los cuatro representantes de Santander —Antonio Escámez, José Luis de Mora, José García Cantera e Isabel Guerreiro—, lo que simboliza el cierre de una etapa para el banco español en el país.
Recompra extraordinaria de 3.200 millones
Las plusvalías de la venta —unos 2.000 millones— permitirán elevar entre 90 y 100 puntos básicos la ratio de capital CET1 fully loaded, que estaba en el 13,1% a septiembre de 2025.
Con la operación, Santander espera situarse en torno al 14%, con un superávit de unos 6.400 millones sobre el umbral del 13% que utiliza como referencia de solvencia.
La mitad de ese exceso, unos 3.200 millones (equivalentes a 50 puntos básicos de CET1), se destinará a una recompra extraordinaria de acciones a inicios de 2026.
El resto se reservará para financiar la adquisición de TSB. Esta recompra se integra en el compromiso anunciado por el banco de ejecutar 10.000 millones de euros en recompras con cargo a los resultados de 2025 y 2026, y al capital sobrante, adicionales al dividendo en efectivo.
Desde que inició estos programas en 2021, Santander ha retirado del mercado 2.650 millones de acciones, cerca del 15,3% de los títulos en circulación. La entidad ha pasado de un máximo de 17.341 millones de acciones a 14.689 millones, acercándose a los niveles de 2016 (14.582 millones), previos a la ampliación por la absorción de Banco Popular.
El atractivo de estas operaciones se ha mantenido pese a la fuerte revalorización bursátil: la acción cotiza ahora por encima de 10 euros, frente a los tres euros de los primeros programas de recompra de 2021.