Bimbo México se refugia en España de las oleadas expropiadoras de Latinoamérica

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ESTRATEGIAS DE LAS MULTINACIONALES

Cristina Farrés

Roberto Servitje, presidente del consejo de administración de Bimbo México inaugurando una factoría de Jalisco
Roberto Servitje, presidente del consejo de administración de Bimbo México inaugurando una factoría de Jalisco

12 de mayo de 2012 (19:41 CET)

La inseguridad internacional de las inversiones en ciertos territorios de Latinoamérica propicia que gigantes empresariales como el grupo Bimbo México, con unos beneficios de 324 millones de euros en 2011, centralice su actividad en la zona a través de sociedades españolas. En este caso, se intenta proteger de una eventual expropiación de los gobiernos de Hugo Rafael Chávez (Venezuela) y Cristina Fernández de Kirchner (Argentina) a través de una empresa con sede social en la ciudad de Manresa (Barcelona), Tía Rosa de España.

La multinacional liderada por las familias Servitje, Jorba y Cendra se aprovecha del régimen de sociedades holding del Estado y, sobre todo, “de los convenios bilaterales” del país, explican los letrados José Luis Gaudier y Álex Ibáñez del bufete Cuatrecasas, Gonçalves, Pereira a Economía Digital.

Más protección jurídica

Ambos abogados defienden que el principal interés que Bimbo México puede tener en una operación de este calado “es que España tiene los mejores convenios de Europa para evitar la doble imposición con Latinoamérica y de protección de las inversiones”.

No tiene ningún mecanismo legal para evitar expropiaciones. De hecho, las empresas españolas las han vivido en carne propia. Desde la nacionalización de Aerolíneas Argentinas a la de la petrolera YPF por parte del Gobierno de Buenos Aires, hasta la maniobra del Ejecutivo de Caracas para quedarse con el negocio del Banco Santander en ese país o la reciente expropiación de Red Eléctrica por Evo Morales (Bolívia).

Pero los acuerdos comerciales que España tiene con América del Sur le blindan mejor que otros países del Viejo Continente a la hora de cifrar la indemnización en un tribunal internacional. Eso sí, la vía judicial es inevitable con todo lo que conlleva. Básicamente, tiempo y dinero.

Sin impuestos en España

Además, la estructura legal de las entidades de tenencias de valores extranjeros (ETVE) --como Tía Rosa de España-- las exime de pagar impuestos en España. Los portavoces del bufete Cuatrecasas recuerdan que, si las compañías cumplen una serie de requisitos, pueden repartir dividendos “a socios no residentes sin tributar en España, siempre y cuanto no estén en paraísos fiscales”.

Además, los mismos acuerdos comerciales evitan la doble imposición. “Si se han pagado los impuestos en el territorio de origen no tienen que tributar en España”, comenta Gaudier.

Hacienda ya ha señalado a las ETVE como “uno de los principales focos de riesgo fiscal” para la Agencia Tributaria, ya que no controlan realmente la actividad que realizan. Desde el bufete recuerdan la intención inicial de este marco legal, que nació en 1995: captar capital extranjero, en competencia con Holanda o Luxemburgo. “Además, muchos headquarters de multinacionales en Europa se montan en España”, incide Ibáñez.
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