Cementos Molins se toma con calma la decisión del regreso de su sede social a Cataluña. Planta cementera de Cementos Molins en Colombia, en una imagen de archivo.

Cementos Molins aplaza la idea de regresar a Cataluña

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Cementos Molins opta por el ‘wait and see’ antes de decidir si vuelve a llevar su sede social a Catalunya

Josep Maria Casas

Economía Digital

Cementos Molins se toma con calma la decisión del regreso de su sede social a Cataluña. Planta cementera de Cementos Molins en Colombia, en una imagen de archivo.

Barcelona, 17 de septiembre de 2018 (04:55 CET)

Cementos Molins analizará a finales de año si se dan las condiciones para trasladar de nuevo su sede social a Cataluña. En octubre de 2017, después del referéndum de independencia, cambiaron el domicilio social, de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) a Madrid, pero nunca confirmaron este traslado como definitivo.

El consejo de administración que preside Joan Molins ha debatido en alguna ocasión la posibilidad de regresar a Cataluña. En junio pasado, decidieron abrir un paréntesis: no abordarían esta cuestión hasta finales de año. Se aplicaron el clásico consejo de wait and see. Decidieron esperar a ver como evoluciona la situación política en Cataluña antes de tomar la decisión.

Fuentes de la empresa cementera indican que, después del paréntesis de seis meses, se replantearán la posibilidad de trasladar de nuevo su sede social. Sobre la mesa tienen tres opciones: volver a Cataluña, quedarse en Madrid o aplazar otra vez la decisión. En estos momentos, la más probable es la tercera. Las fuentes consultadas no descartan abrir un nuevo paréntesis para ver como evoluciona el conflicto político catalán. Incluso lo consideran aconsejable.

En consejo de administración de Cementos Molins acordó el 20 de noviembre del año pasado trasladar su sede social a Madrid “ante la situación política y social que se vive en Cataluña y la inseguridad jurídica que ello provoca”. También trasladaron la sede de Cemolins Internacional, el holding que concentra sus inversiones en el extranjero.

En un comunicado, subrayaron que tomaron esta decisión para “salvaguardar los intereses del grupo, de marcado carácter internacional”. Molins cuenta con fábricas de cemento en México, Colombia, Bolivia, Argentina, Uruguay, Túnez y Bangladesh. En cambio, no movieron las sedes de las filiales radicadas en Cataluña: Cementos Molins Industrial, Promsa y Propamsa.

Agbar abre el camino

Agbar ha sido la primera gran corporación en dar marcha atrás. Este septiembre confirmaron que la Sociedad General de Aguas de Barcelona (SGAB), la matriz de Agbar, traslada de nuevo su sede social a Barcelona. Se mudaron el 7 de octubre del año pasado, una semana después del referéndum del 1-0. Entonces ya anunciaron que el traslado tenía carácter temporal.

La consejera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, mantiene contactos con empresas que se fueron de Catalunya, incluso con “alguna del IBEX”, para convencerlas de que vuelvan. En unas declaraciones a Efe en julio pasado, Chacón se mostró confiada en que se producirían regresos, aunque no se atrevió a dar más detalles.

Chacón incluso se mostró partidaria de mantener el decreto impulsado por el exministro Luis de Guindos para facilitar el traslado de domicilios sociales. Si facilitó su marcha, entiende que ahora puede facilitar su regreso. Al amparo del decreto, ya no es necesario el voto a favor de la junta de accionistas porque basta con el del consejo de administración.

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