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El grupo vitivinícola Codorníu Raventós cerró el año pasado con una facturación de 235 millones y logró volver a los números verdes, aunque discretos

Barcelona, 26 de abril de 2017 (07:55 CET)

No todo son malas noticias en Codorníu, que ha anunciado un ERE para 100 empleados. Tras un año en pérdidas, el segundo mayor productor de cava consiguió en su último ejercicio 2015-2016 equilibrar sus números y ganar algo dinero, según la información a la que ha tenido acceso Economía Digital, confirmada por la compañía. 

El grupo vitivinícola que preside Mar Raventós logró en su último ejercicio, cerrado el 30 de junio de 2016, un beneficio de unos 68.000 euros. Se trata de una cifra modesta para una empresa que factura más de 200 millones, pero supone pasar página de las pérdidas de 5,4 millones del ejercicio 2014-2015. Dos años atrás, el grupo Codorníu Raventós había ganado 4,7 millones.

La compañía dirigida por Javier Pagès logró esta mejora del resultado pese a que los ingresos del grupo se estancaron. Codorníu facturó 235 millones de euros en el último ejercicio, cifra que mejoró muy ligeramente los 233,5 millones ingresados en el 2014-2015.

Recuperación: Codorníu pasa de perder más de cinco millones a ganar 68.000 euros

Las bodegas han tenido que hacer frente a un estancamiento del consumo de cava en España, su principal mercado con cerca de la mitad de las ventas, que está afectando a todo el sector. Como anunció en Consejo Regulador del Cava hace menos de un mes, el año pasado se vendieron en España 700.000 botellas menos que en 2015.

Por suerte para el grupo Codorníu, una parte importante de su negocio no es de cava sino de vino. En este nicho, las bodegas riojanas Viña Pomal tuvieron un buen comportamiento y su vino fue uno de los caldos estrella de la compañía. En cava, Anna de Codorníu fue el producto que impulsó las ventas de la compañía.

Cambio estratégico: Codorníu empieza a virar hacia productos premium

Por mercados, mientras España presentó una evidente atonía, las ventas de Codorníu mejoraron en Bélgica y en especial en Estados Unidos, con una buena acogida del cava Anna, según explicaron fuentes del grupo. Este dato contrasta con el de un año antes, cuando una de sus sociedades estadounidenses, Aveniu Brands, perdió 3,9 millones de euros.

Codorníu explicó las pérdidas de 2014-2015 por un reenfoque de su negocio hacia productos de mayor calidad, lo que a corto plazo lastró los resultados. En el último ejercicio empezó a corregir esta situación, y de cara a los próximos años prevé terminar de darle la vuelta. Su plan estratégico prevé que en 2020 los productos premium sean la seña de identidad del grupo. Los cavas de más de 12€ representaron en el último año el 20% de las ventas de Codorníu.

Pero este giro tiene consecuencias dolorosas. La compañía anunció este martes a los sindicatos su intención de presentar un ERE para despedir a 100 trabajadores. La medida es consecuencia de la decisión de Codorníu de abandonar la marca blanca, lo que supondrá una bajada de la producción de cava del 20%. Como adelantó Economía Digital, el grupo ha decidido dejar de producir para terceros, después de constatar que no es rentable, para concentrarse en productos de más valor añadido. 

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