DIA prepara su último ensayo en China antes de decidir la salida del país 

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ESTRATEGIA INTERNACIONAL

Tienda de DIA en China.

Madrid , 23 de febrero de 2015 (21:29 CET)

La cadena de supermercados DIA hará prepara su último intento antes de tirar la toalla en China. La multinacional española, con operaciones en Portugal, Brasil y Argentina, ultima su último proyecto inversor en Shanghái para intentar aumentar las ventas por medio de una plataforma de comercio electrónico.

La empresa, que el año pasado registró 267 millones de euros en beneficios en plena caída de consumo en España, intentará desarrollar una nueva estrategia comercial en China. El nuevo modelo de negocio intentará captar  parte del creciente negocio de comercio electrónico de productos de alimentación en Shanghái, donde el mercado por internet supone el 11% de las ventas de alimentación totales.  

Será el último intento que la dirección de DIA ejecutará en ese país. De no obtener éxito, la dirección concretara la salida del país asiático, según han confirmado a este diario fuentes conocedoras de la operativa de DIA. El consejero delegado de la empresa, Ricardo Currás, explicó este lunes que la marca concentrará sus esfuerzos en la venta electrónica pero no se quiso pronunciar sobre la posibilidad de que DIA abandone Asia.

Los cupones digitales

La compañía ha estado ultimando los últimos dos años las estrategias de comercio digital, una iniciativa que ha sugerido la presidenta Ana María Llopis, exdirectora de márketing del extinto Banesto y creadora de Open Bank, la banca electrónica del Banco Santander.

Aunque a un ritmo más moderado que el crecimiento del mercado electrónico, DIA ya prueba el comercio electrónico en Madrid, donde representan el 1% del total. La compañía también está probando un nuevo mercado de cupones de descuento electrónicos en el teléfono. "En China comenzaremos la venta online este año. Será uno de los mercados donde vamos a concentrar la nueva estrategia", explica el consejero delegado de DIA.

El negocio chino se encuentra lejos de objetivos planteados por la compañía, aunque asegura que en 2014 ha aumentado su participación de mercado. DIA abrió la primera tienda en el país asiático en 2003. Casi doce años después, con 352 establecimientos, la compañía aún no ha alcanzado el retorno de la inversión.

El dinero retenido en Argentina

La compañía, que registra unos muy buenos resultados globales, ha tenido que retirarse de Turquía, Francia y Pekín por la dificultad de desarrollar el negocio en esos tres territorios.

En Argentina, donde las cadenas de tiendas bajo su gestión se expanden con ritmo acelerado, la compañía cotizada en bolsa afronta otra dificultad impuesta por el gobierno de Cristina Fernández: no se pueden expatriar a España los beneficios generados en el país. DIA está obligada a invertir todo lo que gana en Argentina en alimentar el negocio y hacerlo crecer.  

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