El fantasma de la huelga planea sobre el sector textil

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LABORAL

20 de abril de 2013 (19:08 CET)

Sindicatos y patronal del sector textil tienen marcada una fecha en el calendario: 8 de julio. Ese es el día límite para renovar el convenio laboral del sector, antaño ejemplo de acuerdo de concertación social. Si no, desparecerá. En la recta final de la negociación, todos los actores aseguran a Economía Digital que están muy tranquilos sobre lo que pueda suceder en los próximos dos meses y medio. Eso sí, llegados a ese punto, el fantasma de una huelga sectorial ya planea sobre el proceso.

El enquiste de las negociaciones viene de lejos. Los representantes de UGT, CCOO y el Consejo Intertextil Español (CIE) intentan reeditar el documento desde hace casi dos años y medio, pero chocan en un punto: definir la flexibilidad laboral, según fuentes conocedoras del proceso.

Declaración de intenciones

La última reunión de la mesa negociadora se celebró esta misma semana. Ambas partes manifestaron su intención de “desbloquear la situación y llegar a un acuerdo” antes de la fecha límite, según los portavoces del CIE. Aunque los sindicatos se muestran cautelosos con esta declaración de intenciones.

Los representantes de los trabajadores recuerdan que, a lo largo del proceso, casi se consigue el ansiado pacto en dos ocasiones. Siempre han chocado con la misma piedra: la flexibilidad laboral. Fuentes sindicales afirman que la patronal apuesta por copiar el modelo de la última reforma del Partido Popular (PP), una iniciativa que dista mucho de la propuesta que existía en el convenio anterior.

Movilizaciones

“Un convenio no se limita a definir el salario, también pasa por la flexibilidad de la jornada y el diálogo sindical”, aseguran los mismos interlocutores. Si al final no consiguen llegar a un punto en común, ya han dejado claro que no les temblará el pulso en tirar la toalla, marcar el Estatuto de los Trabajadores como regulación laboral marco y centrar las negociaciones en los centros de trabajo en los que la representación sindical lo permita.

Los sindicalistas avisan que este escenario generará profundas diferencias entre empresas e incrementará los conflictos laborales. Pero, de entrada, prometen movilizaciones de los trabajadores del sector para denunciar la falta de voluntad del CIE de llegar a un acuerdo, según su punto de vista.

El sector textil empezó su declive en 1990, con la desaparición del grueso de las empresas industriales convencionales, dedicadas a la producción de hilados y tejidos. Pero aún tiene un peso destacable en la industria española, según el Ministerio de Industria, ya que da empleo a 117.000 trabajadores y está formado por unas 18.000 empresas (datos de 2011). Las dos gigantes del sector, Inditex y Mango, no están incluidos en esta negociación laboral. La multinacional gallega tiene un convenio propio y la empresa de Isak Andic es distribuidora, no forma parta del sector.
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