El TSJC obliga a Recoder a 'desnudarse' ante Agbar

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CONCESIÓN DE 50 AÑOS

Lluís Recoder en la Generalitat - EFE/ Alberto Estévez

18 de diciembre de 2012 (01:00 CET)

Al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) se le acaba la paciencia con el conseller de Territori i Sostenibilitat en funciones, Lluís Recoder. El pasado 17 de diciembre, emitió la tercera interlocutoria consecutiva en la que insta al departamento que dirige a entregar el expediente de adjudicación de Aigües Ter Llobregat (ATLL) a un consorcio liderado por Acciona a su rival, Aguas de Barcelona (Agbar). Un paso indispensable para poder impugnar el concurso público, ya que así establecerá su base legal.

En esta ocasión, la máxima autoridad judicial de Catalunya se muestra más dura que nunca con el ex alcalde de Sant Cugat del Vallès (Barcelona). “Requerimos al Honorable conseller que disponga lo necesario para que, de forma inmediata, se ejecuten las medidas cautelares” establecidas por el tribunal en la primera interlocutoria, afirma en su resolución. “Estamos ante un principio general de transparencia”, añade en el escrito.

Concurso público y publicitado

En el documento judicial, al que ha tenido acceso Economía Digital, los magistrados se dedican a desmontar todos los argumentos que la Generalitat y Acciona habían puesto sobre la mesa en los recursos que presentaron.

Lo más importante es que recuerda a Recoder y a la compañía presidida por José Manuel Entrecanales que no se pueden negar a mostrar nada de la adjudicación alegando que tiene carácter confidencial. El TSJC asegura que la información “está elaborada precisamente para la licitación” por lo que entiende que divulgar parte del expediente no comporta “un daño futuro a la empresa afectada en su competición en el mercado, que es el sentido del secreto comercial”. Ni siquiera en la parte económica.

¿Números reales?

Precisamente, la polémica de la adjudicación tiene su origen en esta parte del concurso que el departamento de Recoder guarda con tanto celo. Para quedarse con el servicio de ATLL, la conselleria dio más puntos a tener una oferta económica competitiva que a presentar un buen expediente técnico. Y el consorcio de Acciona se llevó el gato al agua: fijó un precio de tarifa más bajo, a pesar de que sus previsiones para controlar técnicamente la empresa era peores que las de su competidor, Agbar.

En su momento, la gestora de aguas presidida por Ángel Simón ya afirmó que su rival había presentado una oferta económica ficticia. Un pronostico que quieren confirmar en los tribunales, cuando presenten la impugnación del concurso público. Pero para hacerlo, primero tienen que consultar el expediente.

Sus sospechas se multiplican al tener que acudir a los tribunales antes de recurrir la adjudicación.

Más problemas para Acciona

Por otro lado, fuentes empresariales aseguran que la compañía de Entrecanales tendría problemas para aportar su parte al consorcio adjudicatario de ATLL. Las mismas fuentes sostienen que de allí el nerviosismo que ha generado en la administración catalana el riesgo de no poder firmar la operación en 2012 para aminorar el déficit público de la Generalitat.
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