Eroski ante el juez: los trabajadores sabían que perderían su dinero. En la imagen de archivo, un grupo de extrabajadores de Fagor protestan por la pérdida de empleo.

Eroski ante el juez: los trabajadores sabían que perderían su dinero

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Mondragón, el grupo de cooperativas de Eroski, declara que la plantilla de Fagor prestó su dinero a la empresa a pese a tener la certeza de que lo perderían

David Placer

Economía Digital

Eroski ante el juez: los trabajadores sabían que perderían su dinero. En la imagen de archivo, un grupo de extrabajadores de Fagor protestan por la pérdida de empleo.

Madrid, 09 de mayo de 2018 (04:55 CET)

Mondragón, el grupo de más de 100 cooperativas vascas a la que pertenece Eroski, ha defendido ante el juez que los ex trabajadores de Fagor que prestaron su dinero a la empresa conocían la delicada situación de la compañía y que, pese a ello, decidieron mantener allí sus ahorros.

Los testigos de Mondragón han declarado esta semana frente a los tribunales de Vergara (Guipúzcoa) que los trabajadores de Fagor, la fábrica de electrodomésticos qubrada, conocían perfectamente la delicada situación del grupo y que, pese a todos los indicios de que la compañía afrontaba una situación muy complicada decidieron prestar sus ahorros a Fagor, que ofrecía tipos de interés más elevados que la banca.

Casi un millar de afectados han llevado a juicio a la corporación Mondragón para exigir la devolución de los ahorros perdidos en Fagor y Edesa, otra empresa del grupo. En las dos primeras jornadas del juicio, los testigos de la corporación aseguraron que Fagor es una entidad diferente a la de Mondragón.

El presidente de Eroski, ante el juez

Los testigos han querido ofrecer una versión monolítica sobre el conflicto: Fagor actuaba de forma independiente y la corporación no tenía ningún tipo de injerencia ni responsabilidad en sus decisiones.

Según la versión corporativa, los trabajadores conocían perfectamente la delicada situación de la compañía. Y no sólo decidieron arriesgar su dinero al ingresarlo en la empresa sino que, aún conociendo el empeoramiento de la situación financiera, decidieron mantener sus depósitos.

El propio presidente de Eroski, Agustín Markaide, ofreció este martes la misma versión ante el juez. Markaide declaró en calidad de presidente de la comisión permanente del grupo Mondragón, es decir, el ente de gobierno corporativo que coordina las directrices.

La empresa asegura que los trabajadores estaban informados sobre la mala marcha de la compañía. Pero otra cosa distinta son los ex trabajadores y jubilados de la empresa que no contaban con información detallada y al día como la plantilla en activo.

“Hay un dato muy importante. Los más de 900 afectados que están demandando en los tribunales eran todos ex trabajadores que no estaban informados sobre la situación de la compañía”, explica Pepe Simancas, abogado de los afectados.

A pesar de la versión coordinada, los letrados de los demandantes también han visto contradicciones en las distintas declaraciones de los testigos como Fagor. Los abogados aseguran que pondrán de manifiesto estas contradicciones el próximo jueves antes de que el caso quede visto para sentencia.

La abogada de Mondragón Arantxa Estefanía se mostró satisfecha después de la primera sesión del juicio al interpretar que ha quedado demostrado que “la teoría del engaño” es falsa. Es decir, que la empresa no quiso timar a sus ex trabajadores y que ocultó los riesgos reales de la operación financiera.

Precedente con Eroski

Eroski cuenta con un historial conflictivo en este tipo de productos financieros no sólo ofrecidos a trabajadores sino también a todo tipo de ahorradores. La compañía sacó al mercado sus títulos de deuda perpetua y subordinada, un producto financiero conocido popularmente como “las preferentes de Eroski”.

La cadena de supermercados ofrecía a los ahorradores una rentabilidad superior a la de los depósitos bancarios y logró captar unos 840 millones de euros procedentes de 40.000 ahorradores.

Un buen número de afectados aceptó negociar con la compañía la devolución del dinero con quitas de hasta el 30% y pagaderos a 12 años. En cambio, otro grupo minoritario que decidió arriesgarlo todo hasta el final en su batalla judicial logró la devolución de dinero.

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