El presidente de Eroski, Agustín Markaide (i), y la presidenta del Consejo Rector, Leire Muguerza (d), en una imagen de archivo. | EFE

Eroski da una de cal y otra de arena a la banca con sus resultados

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La cadena de supermercados cumple con los pactos de la anterior refinanciación y cierra 2017 con unos beneficios de 33,2 millones pero no levanta las ventas

Carles Huguet

Economía Digital

El presidente de Eroski, Agustín Markaide (i), y la presidenta del Consejo Rector, Leire Muguerza (d), en una imagen de archivo. | EFE

Barcelona, 24 de mayo de 2018 (19:16 CET)

Mientras negocia una nueva refinanciación con la banca, Eroski presume de resultados. Con todavía 1.560 millones de euros en el aire, la cadena de supermercados propietaria de Caprabo cumplió en 2017 con los compromisos con las entidades financieras: ganó 33,2 millones frente a las pérdidas de 22,8 millones del año 2016. El Ebitda alcanzó los 137,4 millones de euros.

Los avances obedecen a los recortes acometidos por orden de las entidades y las mejoras “en materia de eficiencia y productividad” tanto en los procesos logísticos como con las tiendas de nueva generación Contigo. Sin embargo, las ventas cayeron el 7,2% hasta los 4.792 millones de euros. A superficie comparable, se mantuvieron estancadas en 5.505 millones de euros.

Son las dudas sobre la evolución del negocio las que dificultan el acuerdo entre la banca y Eroski en la nueva refinanciación. El auge del comercio online y la entrada de Mercadona en el País Vasco hacen que la banca se ponga estricta en el momento de firmar un nuevo convenio que dilate el pago de 1.560 millones de euros.

Y no será por los esfuerzos de la cooperativa presidida por Agustín Markaide. A lo largo del ejercicio redujo 167 millones de euros su deuda financiera, una cifra que alcanza los 646 millones de euros de tomar el último trienio. “La empresa ha cumplido con todos los compromisos alcanzados”, presume en un año que se ha saldado con 61 aperturas y una inversión de 106 millones de euros.

La refinanciación debería estar lista en verano de 2019

Fuentes del grupo explican a Economía Digital que las conversaciones con la banca versan sobre una refinanciación "en términos continuistas".​ La intención es hablar de posibles cambios en plazos y condiciones de los pagos, pero no encarar una reestructuración compleja como la firmada en 2015.

El pool de acreedores está liderado por Banco Santander, con el que arrastra un déficit de 520 millones; BBVA, con un pasivo de 350 millones; y Caixabank, que suma 255 millones de deuda. Entre el resto destacan Banc Sabadell (175 millones), Kutxa (117 millones) y Caja Laboral (69).

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