El ministro de Economía de la UE, Pierre Moscovici, durante una rueda de prensa en Bruselas, el 28 de enero de 2016. REUTERS/Francois Lenoir

Europa cerca las triquiñuelas fiscales de las grandes multinacionales

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Bruselas aprueba el plan que permitirá a un país gravar todos los beneficios de una compañía si detecta que los ha derivado hacia un territorio donde los impuestos sean un 60% más baratos

Francesco Guarascio (Reuters)

El ministro de Economía de la UE, Pierre Moscovici, durante una rueda de prensa en Bruselas, el 28 de enero de 2016. REUTERS/Francois Lenoir

Bruselas, 28 de enero de 2016 (13:11 CET)

La Comisión Europea (CE) permitirá a los países miembro gravar los beneficios empresariales incluso aunque el dinero haya sido transferido a otro lugar de la Unión Europea (UE) para reducir la factura fiscal. Dentro de la disputa por la responsabilidad y la transparencia de las empresas, la Comisión propone una serie de medidas con las que atajar las triquiñuelas más habituales de las multinacionales para reducir el pago de impuestos.

Los empresarios ya advirtien de que las medidas podrían dañar la competitividad y desalentar las inversiones. Las grandes corporaciones evitaron legalmente impuestos por valor de 70.000 millones de euros al año en Europa, estimó un estudio del Parlamento Europeo, mientras que en el mundo se calcula que las pérdidas por este concepto son de entre 100.000 y 240.000 millones de dólares.

"Miles de millones de euros se pierden cada año con la elusión fiscal. Esto es inaceptable y vamos a actuar para atajarlo", dijo el comisario de la UE encargado de la fiscalidad, Pierre Moscovici. Pide "una fiscalidad justa y efectiva para todos los europeos".

Gigantes de Internet, en el punto de mira

En respuesta a unas críticas similares en el Reino Unido, Google acordó la semana pasada pagar 130 millones de libras en impuestos retrasados, pero muchos lo consideraron demasiado poco frente a los beneficios que la empresa obtiene en el país. Entre las propuestas de la Comisión --que tendrían que ser aprobadas por todos los miembros de la UE-- hay una para disuadir a las multinacionales de transferir sus beneficios desde empresas matrices a filiales en países con menos impuestos, o sin ellos.

Los países de la UE tendrían la capacidad de gravar los beneficios generados en su territorio después de que hayan sido transferidos a otro lugar, siempre que la tasa impositiva efectiva del país donde se hayan transferido los beneficios sea menos del 40% de la del país original. Los resquicios que permiten a las empresas usar dividendos o plusvalías para evitar el pago de impuestos se terminarían y los desequilibrios nacionales en el tratamiento fiscal de algunos instrumentos complejos también serían eliminados, dijo el Ejecutivo de la UE.

También se pondría un límite a la cantidad de interés que una empresa se puede deducir de sus ingresos sujetos a impuestos. Actualmente las empresas pueden transferir deuda a filiales en países que permiten deducciones más altas. Las medidas propuestas tratan de convertir en normas vinculantes algunas guías voluntarias de actuación contra la elusión fiscal acordadas por el G20 y por miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Estas importantes propuestas cerrarán una serie de los escandalosos agujeros que han permitido a las empresas evadir y evitar impuestos en Europa", dice Michael Theurer, legislador liberal en la UE encargado de la elusión fiscal.

Los posibles resquicios

Las empresas tendrán que revelar sus datos sobre impuestos, beneficios, ingresos y otros datos financieros a las administraciones de todos los países donde operan, los cuales luego intercambiarán datos entre ellos, según la propuesta. Al aumentar la transparencia, se espera que la medida desaliente los esquemas fiscales extremos, pero carece de una revelación totalmente pública que podría exponer a las empresas a una vigilancia mayor.

La Comisión no descarta que se pudiera proponer esto en el futuro. Markus Beyrer, jefe del grupo de presión de empresas de la UE BusinessEurope, asegura que las propuestas podrían dañar los negocios."La UE no debe actuar como uno solo en implementar el acuerdo (de guías voluntarias) BEPS, y no debe minar la competitividad de la industria de la UE o dañar el atractivo europeo como destino de inversiones".
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