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Gas Natural busca oportunidades pero rechaza comprar Endesa, que Enel ha puesto a la venta tras despojarla de las renovables y Latinoamérica

Xavier Alegret

Las IBEX catalanas se independizan del 1-O. Joan Rosell, Mariano Rajoy e Isidro Fainé, en una imagen de archivo. EFE

Barcelona, 20 de septiembre de 2017 (04:55 CET)

El sector eléctrico español vive tiempos de movimientos, animado por una regulación futura que recomienda ganar volumen. No es ningún secreto que Gas Natural Fenosa quiere crecer: es la ambición de Isidro Fainé, presidente desde hace un año, y se prepara para ello con desinversiones, como la de parte de su red de gas en España o la de su negocio italiano. Pero Gas Natural no va a crecer a cualquier precio. En su radar está la portuguesa EDP pero no Endesa, pese a las presiones y a los deseos del Gobierno.

Endesa está en venta. La italiana Enel, propietaria del 70% de la eléctrica española, compró sus activos de renovables y su negocio en Latinoamérica, lo que el mercado considera sus activos más rentables. Lo que queda tras estos movimientos de su matriz es la distribución y la comercialización en España, además de la generación con fuentes fósiles.

El interés de Enel por España ha ido decayendo. Lo ha hecho hasta tal punto que el ministro de energía, Álvaro Nadal, acusó públicamente a la multinacional italiana de no invertir en España y de “crear desempleo” y “hacer política de pérdida de competitividad” en España. Endesa respondió que “no hay eléctrica que invierta tanto” en el país.

El hecho es que el Gobierno del PP también está interesado en que Enel venda Endesa. Nunca aprobó que la primera eléctrica del país cayera en manos italianas, por ello mira ahora con recelo la opa de Atlantia sobre Abertis, aunque este es otro tema –también con Fainé como uno de los grandes protagonistas–. Fuentes del mercado explican que el Gobierno está loco porque Endesa vuelva a ser española, y Gas Natural es la opción más razonable… aparentemente.

Gas Natural busca oportunidades de compra, pero Endesa es cara y sus activos no le interesan

¿Por qué las miradas apuntan a Fainé? Gas Natural está en posición compradora, con capacidad y voluntad de crecer, y todo el mundo recuerda el intento de 2005 de Gas Natural de comprar Endesa. Su opa terminó con contraopa de E.On y el desenlace que dio origen a la situación actual, con Enel como comprador final. Además, se ha especulado con un cambio de cromos: el Gobierno no pone trabas para que La Caixa (Fainé) venda Abertis a la italiana Atlantia si Gas Natural compra Endesa.   

No obstante, el interés no es mutuo. Gas Natural quiere crecer, pero mira hacia Latinoamérica y también a Portugal, en concreto a EDP. En cambio, pese a los cantos de sirena, las fuentes consultadas apuntan a que Endesa no resulta interesante para Gas Natural, que solo se plantearía su compra si el precio fuera de derribo, algo que parece improbable pues la compañía cotiza en el IBEX y debería presentar una opa por el 100%. Actualmente Endesa vale en bolsa algo más que Gas Natural, cerca de 22.000 millones de euros.

La negativa de Gas Natural a Endesa se basa en un simple análisis de negocio. Lo que le queda a Endesa, sin Latinoamérica ni renovables, no le interesa. Activos como las nucleares y las centrales de carbón, fuentes con unas perspectivas descendentes, no son los que busca Gas Natural, interesado en crecer en renovables.

Gas Natural mira hacia la portuguesa EDP, fuerte en renovables, y Fainé ya ha hecho movimientos

Por lo que respecta a mercado eléctrico, sí que supondría un impulso a Gas Natural, que pasaría de ser la tercera comercializadora a ser líder. Pero su predominancia podría ser incluso excesiva, ya que ambas copan más del 53% del mercado eléctrico español, lo que podría generar problemas de competencia y obligarlas a deshacerse de parte del mercado. Teniendo que renunciar a parte del pastel y con activos anticuados, desembolsar 20.000 millones parece excesivo.

La portuguesa EDP, en cambio, encaja perfectamente con lo que busca Gas Natural: sería líder en Portugal, creando un gigante ibérico, y crecería en España, Brasil y los Estados Unidos. Pero sobre todo, incrementaría sus fuentes de energía renovables, algo en lo que tiene camino por recorrer. Y EDP vale la mitad que Endesa. Pese a que no hay negociaciones formales, Isidro Fainé ha tenido contactos este verano en China con responsables del fondo Chine Three Gorges, primer accionista de EDP.

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