Gay de Montellà logra el apoyo mayoritario de Foment para castigar a Abad

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La gran patronal catalana aprueba los límites a la representación territorial a pesar de la oposición de Cecot

El presidente de Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà / EFE

Barcelona, 05 de abril de 2016 (01:00 CET)

Joaquim Gay de Montellà se ha salido con la suya. El presidente de la patronal catalana Foment del Treball ha logrado castigar a Cecot sin hacer de ello un caso particular y con el apoyo casi unánime de la organización, formada por cientos de patronales sectoriales y territoriales de Cataluña. La mayoría le han respaldado y no han secundado la protesta de Antoni Abad, presidente de la patronal de Terrassa Cecot.

La junta de Foment ha aprobado este lunes las Normas de funcionamiento de la confederación en el ámbito territorial, un documento de seis puntos que, como avanzó Economía Digital, limita el margen de acción de las territoriales en su contacto con las administraciones, tanto catalana como española, y sus iniciativas fuera de su ámbito de acción. Por ejemplo, para reunirse con un conseller de la Generalitat, las patronales tendrán que pedir permiso a Foment.

El 88% de la junta, a favor

El documento, que Foment ha colgado en su página web, ha sido aprobado con el voto favorable del 88% de la junta: ha contado con 45 votos a favor, tres en contra y tres abstenciones. No es muy habitual que la junta de la gran patronal catalana vote los documentos que pasan por ella, pero este lunes lo ha hecho por petición expresa de Antoni Abad.

El líder de la Cecot ha querido dejar claro que su organización no está de acuerdo con los límites que la gran patronal ha puesto a sus territoriales. Para la organización de Terrassa, la más importante dentro de Foment, estas normas rompen con la lógica de la confederación, que hacen de Foment una patronal de patronales que va de abajo hacia arriba, no una organización plenipotenciaria con delegaciones.

Aceptan los límites

Desde Foment señalan que lo único que cambiará respecto al funcionamiento actual es que las territoriales deberán informar de sus movimientos fuera de su ámbito y de sus contactos con la administración, algo que ya suelen hacer, aseguran. No obstante, Gay de Montellà podrá vetar estos movimientos, por lo que el documento no gusta muchas organizaciones. Pero a pesar de ello, ha sido aprobado con un amplio apoyo.

Esta aparente contradicción se explica principalmente por un motivo: el malestar de muchas territoriales con la Cecot, a causa de la actividad comercial que la organización de Terrassa está llevando en otros territorios, donde ya hay patronales locales. Por ello, algunas han optado por aceptar las restricciones a cambio de que se ate en corto a la Cecot, ya que todas saben que a quien se mirará con lupa será a Abad.

Foment da por cerrada la polémica

Con la aprobación de este documento de seis puntos, Foment da por cerrada la polémica con la Cecot, avanzada por Economía Digital en octubre pasado, cuando Gay de Montellà mandó a dicha organización a una comisión de régimen interno para esclarecer si su actividad comercial fuera del Vallès contravenía los estatutos de Foment.

Después de escuchar a las dos partes, esta comisión decidió devolver el balón a los tejados de ambas patronales y recomendó a Gay de Montellà que buscaran una solución acordada, sin una actuación particular contra la Cecot. Por ello, Foment optó por este documento general, aunque todas las organizaciones entienden a quién va dirigido.

Protesta por la representatividad

El tema Cecot no ha sido el único punto del día importante de la junta de Foment de este lunes. El otro es otro culebrón: el de la representatividad de las patronales catalanas en las mesas de negociación con la Generalitat. En este caso, la pugna es con Pimec y con el Govern, que el viernes decidió pasar la patata caliente a las patronales y pedirles que se pongan de acuerdo en el reparto de sillas. Mientras lo hace, les otorgó una representatividad provisional del 33% a cada una: Foment, Pimec y Fepime, que agrupa a las pymes de Foment.

La junta de la patronal ha lamentado este nuevo reparto y ha pedido que se vuelva al de 60% para Foment, 25% para Pimec y 15% para Fepime, el que se estableció cuando el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) dio entrada a Fepime en las mesas de negociación. "No se ha producido ninguna modificación administrativa efectiva que altere esta distribución", dice Foment en un comunicado. La patronal ha lamentado que sólo se han dejado diez días para presentar alegaciones.
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