La estocada de Gay de Montellà a su enemigo íntimo

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La junta de Foment del Treball tiene previsto aprobar este lunes un reglamento para limitar los movimientos de las territoriales, un toque claro a Cecot

El presidente de Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà. EFE

Barcelona, 04 de abril de 2016 (01:00 CET)

La junta directiva de la gran patronal catalana, Foment del Treball, tiene previsto aprobar este lunes un documento que restringe la libertad de movimiento de las organizaciones territoriales, unas normas que la patronal ha ideado para no actuar directamente contra Cecot. El documento ha levantado suspicacias, e incluso alguna queja, en varias organizaciones, pero Joaquim Gay de Montellà, presidente de Foment, quiere tirarlo para adelante sin que llegue la sangre al río, después de haber rehecho puentes con Antoni Abad, presidente de Cecot.

El documento, Normas de funcionamiento de la confederación en el ámbito territorial, se llevó al comité ejecutivo de marzo, pero no fue aprobado por la junta porque estaba pendiente de alguna modificación. Como avanzó Economía Digital, el texto limita el margen de acción de las territoriales en su contacto con las administraciones, tanto catalana como española, y sus iniciativas fuera de su ámbito de acción.

Diversidad de opiniones

Estos corsés no han sido bien vistos por parte de algunas organizaciones, no sólo por Cecot, que no quieren tener que pedir permiso a Foment para reunirse con un conseller de la Generalitat. Fuentes empresariales han explicado que en la última junta de Fepime, la organización de Foment que agrupa a las pymes, a mediados de marzo, ya se manifestó esta disparidad de opiniones, tanto de territoriales como de alguna sectorial. Desde Cecot se pidió que hubiera un debate, pero, por ahora, no se ha producido.  

Este intercambio de pareceres podría tener lugar este lunes, pero la junta de Foment no suele ser un lugar de debate. Según fuentes próximas a la patronal, los temas pasan sin pena ni gloria por las juntas y, si nadie quiere hacer ningún comentario, se aprueban por unanimidad. Y cuando hay discrepancias, se tiende a posponerlos.

Dispuestas a aceptar los corsés

No sería de extrañar que en la sesión de abril sí que hubiera algún comentario, como el de Antoni Abad, presidente de Cecot. De ser así, podría dificultar su aprobación en la medida en que alguien secunde la queja o añada más elementos de debate, pero no parece probable. Entre algunas territoriales existe cierto malestar por el documento, pero el malestar por las actuaciones de Cecot es incluso superior. Por ello, alguna de estas organizaciones ha expresado que está dispuesta a aceptar el documento si sirve para atar en corto a Cecot.  

El malestar entre algunas territoriales, que está en el origen del toque de atención de Joaquim Gay de Montellà a Antoni Abad, viene por el hecho de que la patronal de Terrassa está haciendo actividad comercial fuera de su ámbito geográfico, el Vallès. Además, en Foment tampoco sienta bien que Cecot organice su fiesta anual en Barcelona, ni que Abad se codease con Artur Mas y algunos consellers, con mejores relaciones que Gay de Montellà.

Basáñez devuelve el balón a Gay de Montellà y Abad

A pesar de este ambiente, Foment está intentando que no llegue la sangre al río. De hecho, para ello la dirección de la patronal se sacó de la chistera este documento en vez de actuar directamente contra Cecot. Fue una recomendación de la comisión de régimen interno de Foment, a la que Gay de Montellà encargó en octubre pasado investigar si Cecot estaba actuando en contra de los estatutos de la organización, como avanzó este medio.

Después de escuchar a las dos partes, esta comisión decidió devolver el balón a los tejados de ambas patronales. Josep Manuel Basáñez, que dirige la comisión, recomendó a Gay de Montellà que buscaran una solución acordada, sin que las dos partes se hagan más daño del que ya se han hecho y sin una actuación particular contra la Cecot. Por ello, Foment optó por este documento general, aunque todas las organizaciones entienden a quién va dirigido.  

También para limar asperezas, Gay de Montellà y Abad se han visto las caras en privado, en una comida en la que el presidente de Foment explicó al de Cecot las conclusiones de la comisión de régimen interno y ambos mostraron su disposición a que el asunto se resuelva sin que el empresariado catalán se lleve otro trasquilón. Las relaciones, dicen, son cordiales. Las pugnas van por detrás.
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