Los fondos obligan a Abengoa a salir del Nasdaq para eludir al mercado

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La multinacional justifica la medida para ahorrar costes ante el escaso movimiento de sus acciones

Sede de Abengoa en Sevilla

Madrid, 11 de abril de 2016 (11:14 CET)

Abengoa deja de cotizar en el Nasdaq bajo el argumento de un ahorro de costes y el poco movimiento de sus títulos. La medida supondrá que los accionistas dejarán de estar debidamente informados de las operaciones que, a partir de ahora, se acometan.

La medida ha sido impulsada por los propios acreedores, según el portal Capitalmadrid, al ser ellos los que van a proporcionar la financiación necesaria a partir de ahora, y ser contrarios a publicar detalles de cómo reestructurarán la empresa.

En el Nasdaq desde octubre de 2013

Abengoa co­menzó a co­tizar en el Nasdaq es­ta­dou­ni­dense en oc­tubre de 2013. Por aquel en­tonces el ne­gocio de la em­presa en te­rri­torio de EEUU su­ponía un 37% del to­tal. Ahora, una vez des­con­so­li­dada por in­te­gra­ción global Atlántica Yield (antes Abengoa Yield), la cifra ha caído hasta el 28%.

"Ni la pro­por­ción an­te­rior ni la ac­tual jus­ti­fican la sa­lida a Bolsa en Nueva York en 2013 ni la re­ti­rada anun­ciada aho­ra", dicen a Capitalmadrid fuentes del mer­cado, que añaden que la razón úl­tima hay que bus­carla en la no ne­ce­sidad de fi­nan­cia­ción ex­terna una vez en­ca­rri­lado el pro­ceso de re­es­truc­tu­ra­ción del grupo, así como en las obli­ga­ciones in­for­ma­ti­vas.

1.000 millones en emisiones

De los 3.286 mi­llones de euros de bonos vivos de Abengoa, prác­ti­ca­mente un tercio han sido emi­tidos des­pués de co­menzar a co­tizar en el Nasdaq neo­yor­quino. En total han sido 550 mi­llones de euros y 450 mi­llones de dó­la­res, co­rres­pon­dientes a tres emi­siones que están su­jetas a re­es­truc­tu­ra­ción dentro del plan de sa­nea­miento de deuda del grupo pre­sen­tado ante el juz­gado de lo mer­can­til. 

Y la pre­sencia en el mer­cado bur­sátil es­ta­dou­ni­dense tiene unas obli­ga­ciones de in­for­ma­ción que pueden tor­narse mo­lestas en mitad de una ne­go­cia­ción tan com­pleja como esta. Los gastos aso­ciados a la co­ti­za­ción en el Nasdaq tam­poco pa­rece que sean un ele­mento tan gra­voso como para salir de ese mer­cado.

En su co­mu­ni­ca­ción a la Bolsa de Nueva York y a la CNMV es­pañola, Abengoa señala que se va del Nasdaq por dos ra­zones fun­da­men­ta­les: el 97% del vo­lumen de ne­go­cia­ción se pro­duce en España y "las cargas ad­mi­nis­tra­tivas y los costes aso­ciados pesan más que los be­ne­fi­cios de­ri­vados de su co­ti­za­ción" en el Nasdaq.

Costes que no son para tanto

Lo del es­caso vo­lumen de mo­vi­miento en el mer­cado es­ta­dou­ni­dense viene pro­du­cién­dose desde que co­menzó a co­tizar en ese mer­cado hace dos años y me­dio. En cuanto a los cos­tes, tam­poco son para tanto.

La parte mo­llar de los gastos que su­pone co­tizar en Nueva York pro­viene en este caso de los de­ri­vados de la ges­tión con­table y de ve­ri­fi­ca­ción de da­tos, ya que el es­caso vo­lumen de ne­go­cia­ción en ese mer­cado re­duce no­ta­ble­mente el coste va­riable de co­mi­siones y ta­sas.

En cuanto al otro, las ci­fras señalan que en 2013, año de la sa­lida al Nasdaq, Abengoa pagó 414.000 euros adi­cio­nales al au­ditor por ser­vi­cios de ve­ri­fi­ca­ción con­table para la ela­bo­ra­ción de los fo­lletos y la do­cu­men­ta­ción ne­ce­sa­ria.

Costes injusticados para salir del índice neoyorquino

Después, en 2014, la can­tidad pa­gada por ese con­cepto (287.000 eu­ros) fue menor que la abo­nada en 2012 (322.000 eu­ros). Del mismo modo, la can­tidad pa­gada por la au­di­toría or­di­naria fue de 345.000 euros en 2014, cifra in­fe­rior a los 506.000 euros de 2012, aunque li­ge­ra­mente su­pe­rior a los 270.000 euros de 2013.

Estos costes no jus­ti­fican por sí solos una sa­lida del Nasdaq, sobre todo si se com­paran con los 20 mi­llones de euros anuales que Abengoa va a tener que pagar por el prés­tamo de 137 mi­llones al 14,5% de in­terés que le han otor­gado los bo­nistas para salvar su úl­tima crisis de te­so­re­ría.
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