Los trabajadores de Ficosa llevan de nuevo a los Pujol a los tribunales

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El comité de empresa de la antigua Sony denuncia el último expediente temporal

17 de julio de 2013 (21:00 CET)

Los sindicatos de Ficosa Electrónics, la antigua Sony de Viladecavalls (Barcelona), han denunciado ante el Juzgado de lo Social de Terrassa (Barcelona) el último expediente de regulación de empleo (ERE) de la sociedad. Concretamente, han presentado tres demandas en el mismo sentido, según informan los trabajadores, que se unen en una misma causa. El juicio se ha fijado para la última semana de septiembre.

Han optado por esta vía CCOO, CGT y el grupo independiente del comité de empresa. El único sindicato que queda al margen del proceso es UGT, aunque no descartan sumarse en los próximos días a la causa.

Segundo juicio

Es la segunda ocasión que los trabajadores de Ficosa llevan a la familia Pujol, la propietaria del grupo de componentes de la automoción, ante los tribunales para frenar una reestructuración temporal. En 2012, la justicia ya les dio la razón y dejó en agua de borrajas el segundo intento de ese año de aplicar un ERE temporal en la compañía. El primero de ellos se evitó a cambio de medidas de flexibilidad.

Los trabajadores han denunciado contradicciones de la cúpula a la hora de plantear la reestructuración. “Ya existían durante la negociación”, señala el portavoz de la sección sindical de CCOO en Ficosa Electronics, Ivan Ramos. El período de consultas concluyó sin ningún acuerdo.

Afectación

El sindicalista califica de “desmesurada” la afectación. Implica a 216 trabajadores de una plantilla de 347 personas desde el pasado abril hasta diciembre. CGT detalla que el personal que entra dentro de esta medida tiene una bolsa de horas positiva (que se deben devolver cuando la carga de trabajo disminuya) y que se les requiere de forma habitual prolongar la jornada laboral para cumplir con las obligaciones de producción.

El recorte planteado supera con creces el descenso de trabajo, aseguran los empleados. Defienden que la reestructuración tiene un objetivo económico. En este sentido, recuerdan que la dirección admitió tensiones de tesorería durante la negociación del expediente y que se ha negado de forma recurrente a presentar un plan de viabilidad para la compañía. Los Pujol también muestran reparos a la hora de enseñar la cuenta de resultados de la compañía, añaden los trabajadores.

Esperan despejar algunas de estas dudas en septiembre.
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