Nuevo fracaso en la política de convenios colectivos catalana

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LABORAL

24 de mayo de 2013 (14:27 CET)

Patronal, sindicatos y Generalitat no han conseguido cerrar ningún pacto sobre convenios colectivos en Catalunya. El encuentro celebrado este viernes en la conselleria de Empresa i Ocupació, liderada por Felip Puig (CiU), ha evidenciado de nuevo las diferentes posiciones de los agentes sociales sobre las condiciones en que se deben debatir las relaciones entre la dirección de la empresa y sus trabajadores, según fuentes conocedoras del encuentro.

Todos los integrantes de esta mesa de diálogo dan el visto bueno al documento que se firmó en Madrid por CEOE, Cepyme, CCOO y UGT el jueves. Pero como no consiguen ir más allá, los sindicatos se niegan a copiar el acuerdo en Catalunya. “No nos podemos limitar a traducir el documento al catalán”, declara el secretario de Política Sindical de UGT, Camil Ros.

Mejorar el pacto de base

Los representantes de los trabajadores recuerdan que el pacto de Madrid es interconfederal, por lo que ya tiene validez en toda España. Consideran que es la base de la negociación. Si se busca una política de convenios propia de Catalunya, debe ir más allá, según su punto de vista.

Ros reivindica que, cuando una negociación llegue a un punto muerto, los agentes sociales y el Govern se impliquen en ella vía Consejo de Relaciones Laborales de Catalunya. Si en ese foro de diálogo tampoco no se consigue el ansiado pacto, los representantes de los trabajadores proponen que sea una obligación pasar por el Tribunal Laboral de Catalunya.

Reforma laboral

Su iniciativa incluye que los integrantes de la mesa de negociación decida si esta etapa se hace como mediación o arbitraje delegado u obligatorio. Es decir, traspasar la responsabilidad de llegar a un acuerdo a otros interlocutores de sus mismas organizaciones (sindicatos y patronales) o a un experto externo a ellas. El resultado final es el mismo en ambas vías: un laudo de obligado cumplimiento.

A la práctica, significaría dar esquinazo a la última reforma laboral. La norma decreta que un convenio desaparecerá si la mesa de negociación no llega a un acuerdo 12 meses después de que se complete el tiempo previsto en el documento para el diálogo. Es la denominada ultraactividad. Pero el interés de los sindicatos es mantener los convenios en todo momento, con vías alternativas a la mesa de negociación para llegar a un punto en común. Incluso aceptan que el laudo final seguramente no agrada del todo a ninguna de las partes.

Mediación voluntaria

Foment del Treball no ve con buenos ojos que la mediación sea obligatoria. La patronal asegura que su objetivo es fomentar el diálogo de las personas que están implicadas en el proceso, no dejar en manos de un tercero esta obligación. “No favorece a ninguna de las partes”, sentencian.

En cuanto al acuerdo de Madrid, la patronal señala que incluye gran parte de los criterios que se han hablado los últimos meses en Catalunya.
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