Panrico: sin pacto y a bofetadas

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CONFLICTO LABORAL

Panrico en Santa Perpètua de Mogoda (BCN)

16 de enero de 2012 (17:58 CET)

El futuro de la fábrica de Panrico de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) pende de un hilo. Las posiciones de los tres actores de la negociación están tan alejadas y la tensión es tal que este lunes en la puerta del Departament de Treball, los sindicalistas de CCOO y UGT se han enfrentado. Los primeros, mayoría en el comité de empresa de la factoría vallesana, acusan al comité intercentros, que engloba a todos los trabajadores de Panrico y está controlado por UGT, de venderse a los directivos.

También les recriminan detener una huelga a la que ya habían puesto fecha mientras duraran las negociaciones con los directivos. Conversaciones que no han avanzado desde septiembre, cuando empezaron. En la entrada del Departament se ha concentrado parte de la plantilla del centro vallesano que ha manifestado su descontento tanto con los directivos como los sindicalistas de UGT.

UGT se desmarca

“Han agredido a mis compañeros y ya veremos cómo acaba todo esto”, ha afirmado en declaraciones a Economía Digital el presidente del comité intercentros, Juan Santos. Tras cinco horas de negociaciones infructuosas, han decidido levantarse de la mesa y desmarcarse “de cualquier cosa que decida o pacte CCOO”, en palabras del asesor de UGT en el conflicto, José Espigares.

“Entendemos que CCOO no está a la altura en este caso. No es de recibo lo que nos han hecho”. Tampoco les ha gustado el papel de la dirección encabezada por Joan Casaponsa y la Generalitat: “Ni la empresa ni la conselleria han tenido en cuenta ninguna de nuestras aportaciones”, añade Espigares.

De hecho, el titular de relaciones laborales, Ramon Bonastre, ha decidido separar a los representantes de la dirección de Panrico, el comité intercentros y el comité de Santa Perpètua de Mogoda en tres salas distintas.

Receso hasta el martes

Los directivos y el comité de Santa Perpètua han continuado con la reunión. Finalmente, a las siete de la tarde se ha decretado un receso hasta el martes a las 12 del mediodía. “La empresa valora las propuestas que hemos planteado y parece que escucha”, afirma el representante de los sindicalistas vallesanos, Pedro Izquierdo. Pero también es realista: “Casi hemos terminado”. Por ello, empiezan a preparar otra huelga para denunciar la posible clausura de la factoría catalana.

En cuanto a los altercados en la puerta de Treball, asegura que “el comportamiento de la gente ha sido normal, ha habido mucho ruido pero nada más”. Este martes los trabajadores les acompañarán de nuevo mientras dure la negociación.
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