Parálisis del Gobierno español ante la crisis de Volkswagen

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Reacción nula

Xavier Alegret

Rajoy durante sa visita a la planta de Seat en Martorell hace unos días, con Javier García Sanz, vicepresidente de VW, y Jürgen Stackmann, ex presidente de Seat y ahora vicepresidente de VW / EFE
Rajoy durante sa visita a la planta de Seat en Martorell hace unos días, con Javier García Sanz, vicepresidente de VW, y Jürgen Stackmann, ex presidente de Seat y ahora vicepresidente de VW / EFE

en Barcelona, 22 de septiembre de 2015 (22:30 CET)

Sea por desconcierto, por intereses o por puro inmovilismo, el Gobierno de Mariano Rajoy está saliendo retratado con la crisis de Volkswagen. Mientras Alemania y Francia toman medidas y la Comisión Europea se muestra dura contra el primer fabricante europeo, que ha admitido haber manipulado las emisiones de hasta 11 millones de coches, España calla. Lo máximo que ha llegado a decir José Manuel Soria, este martes, es que espera que el caso no afecte a las inversiones previstas por el grupo en las fábricas del país.

Volkswagen es un fabricante alemán y al país presidido por Angela Merkel han apuntado todas las miradas desde que estalló el escándalo en EEUU, pero éste ha respondido con contundencia. El gobierno alemán ha anunciado este martes la creación de una comisión para investigar el escándalo y que hará que todos los modelos que se fabrican en el país sean revisados de nuevo por peritos independientes.

Francia mira a sus fabricantes

Francia también ha reaccionado a pesar de que el grupo VW no produce en el país galo. El gobierno de Hollande ha pedido una investigación a nivel europeo y ha anunciado que creará una investigación propia para "garantizar que estos comportamientos no suceden en Francia". Horas antes, los fabricantes franceses PSA Peugeot Citroën y Renault aclararon que respetan las homologaciones de los países en los que operan.

Bruselas también ha reaccionado, aunque más moderadamente, y una portavoz de la Comisión Europea ha instado VW a aclarar lo que ha pasado: "Nos lo tomamos muy en serio, queremos llegar hasta el final de este asunto". La UE está manteniendo contactos con el fabricante y con el gobierno de EEUU.

Balones fuera

Mientras tanto, ni el Gobierno español ni VW en España ni Seat se pronuncian. Y no será porque no tienen peso industrial. Si el del automóvil es uno de los sectores clave en la industria y en la economía española, el grupo VW es el primer fabricante del Estado, con cerca de un tercio de la producción. En 2014, de los 2,4 millones de coches que se fabricaron en España, las dos fábricas del grupo alemán produjeron más de 760.000 coches (456.000 la de Seat en Martorell y 306.000 la de Volkswagen en Navarra).

José Manuel Soria se ha mostrado preocupado por las inversiones previstas por el grupo en España, que ascienden a 4.200 millones entre este año y 2019, de los cuales 3.300 irían a Martorell, dónde además del Ibiza, el León y el Altea, se fabrica el Audi Q3. Preguntado sobre a quién corresponde la homologación y revisión de las emisiones de los modelos del grupo VW en España, el ministerio de Industria echa balones fuera y responsabiliza a Alemania.

La homologación pasa por Industria

Fuentes de la patronal de fabricantes Anfac han explicado que son órganos independientes, homologados por los gobiernos de cada país o por la UE, como Inta o Insia, los que emiten la certificación de emisiones. Esta certificación es enviada al ministerio de Industria, que en base a ésta, autoriza la fabricación del coche en cuestión en el país.

En algunos casos, la certificación viene directamente de un órgano homologado en toda Europa y no se necesita la validación en cada país, pero pasa igualmente por el Gobierno. Posteriormente, ya en el proceso de fabricación, también se realizan revisiones periódicas, a cargo del ministerio de Industria.

Desde Industria han explicado que "los vehículos de la marca VW son homologados en su mayoría por Alemania", y añaden que no han tenido "ninguna noticia de problemas con esta homologación". Preguntados sobre si se plantean abrir una investigación, como Alemania o Francia, se limitan a responder que no tienen nada más que añadir.

Incógnita sobre las fábricas españolas

De momento, no se conoce si las fábricas navarra y catalana pueden haber producido vehículos con las emisiones manipuladas. Lo que parece más que probable es que, además de a EEUU, también afecte a Europa, ya que Volkswagen ha admitido este martes que la manipulación puede haberse producido en 11 millones de coches de varias marcas del grupo, aunque el software no afectará a todos. Es muy probable que el escándalo le cueste la cabeza al presidente de Volkwagen, Martin Winterkorn, que podría dimitir este viernes, según la prensa alemana.

Volkswagen ha caído este martes en bolsa otro 19,8% y en dos días ha perdido ya más de un tercio de su valor. El martes abrió con bajadas discretas, comparadas con las del lunes, pero el anuncio de que provisionará  6.500 millones de euros en el tercer trimestre, lo que afectará negativamente a los resultados, llevó la acción del grupo alemán otra vez a descensos alrededor del 20%.
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