Sacyr y Pemex intentan evitar los tribunales con un acuerdo de ruptura

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SINDICACIÓN DE ACCIONES

Demetrio Carceller Arce, presidente de Damm y Pescanova | EFE

21 de diciembre de 2011 (20:37 CET)

Sacyr y Pemex están negociando un acuerdo que permita poner fin al estricto pacto de sindicación de acciones sobre Repsol que ata a ambas sociedades. Tras la venta del 10% de la petrolera en manos de la constructora el acuerdo se ha roto de facto y sin comunicación previa. El pacto vigente estipula indemnizaciones a pagar por la parte que rompa el convenio en ciertos supuestos.

Los abogados de Pemex y Sacyr trabajan intensamente para dar forma a un documento que consagre la ruptura del acuerdo sellado a finales de agosto por el ex presidente de la constructora, Luis Del Rivero y la dirección de la firma semipública mexicana. Ese acuerdo desencadenó una guerra abierta con Repsol y propició la caída posterior de Del Rivero a manos de Demetrio Carceller, Juan Abelló y Manuel Manrique.

A través de ese pacto ambas empresas sindicaron sus acciones en el consejo de Repsol para votar en el mismo sentido y Pemex compró un 5% de la petrolera española para controlar el 9,5% de su capital. La mexicana invirtió casi 1.100 millones de euros en la operación.

Tras cerrar Sacyr este martes la venta del10% de Repsol a la propia petrolera española, la alianza hispano-mexicana ha saltado por los aires.

Fuentes cercanas a la constructora afirman que ya existe un acuerdo verbal con Pemex para rescindir ese acuerdo y ahora se trata de plasmarlo en un documento para darle forma. Añaden que el clima entre las partes es de total colaboración.

Sin embargo, la disolución del pacto no parece tan sencilla. Sacyr no comunicó a Pemex la venta de su paquete hasta una hora después -en concreto a las 13 horas y 52 minutos del martes- de haberle hecho oficial a través de un hecho relevante. Por la tanto, no le dio la oportunidad a la mexicana de ejercer el derecho de tanteo o right to match, según fuentes solventes.

A vueltas con el derecho de tanteo

Sacyr interpreta que no había lugar a la comunicación porque ese derecho de tanteo no se contempla en el acuerdo cuando se trata de una venta forzada por los bancos para saldar una posición deudora. Pero en este caso hay que documentar formalmente que los bancos han forzado esa venta y la constructora española no lo ha hecho, según las mismas fuentes. Sacyr y Pemex han declinado comentar el estado de sus negociaciones.

Mientras tanto, desde México, el consejero independiente de Pemex, Fluvio Ruiz, ha afirmado que su empresa tiene “que ver con el abogado general las cláusulas de salida del contrato que se tiene con Sacyr y actuar adecuadamente”. Fluvio Ruiz añade que su empresa tiene que decidir qué hacer con las acciones que se compraron de Repsol, financiadas en buena medida con deuda. Pese a ello, Pemex acumula plusvalías de casi 200 millones en el paquete adquirido.

Mientras tanto, las conversaciones continúan a tres bandas. Repsol ha ofrecido a Pemex firmar un convenio industrial “para maximizar las oportunidades de colaboración conjunta, además de abordar ciertas medidas que le darían un mayor peso en el consejo de la empresa”. Ahora mismo, Pemex cuenta sólo con un consejero.

A su vez, el comité de estrategia e inversiones del consejo de administración de Pemex estudia el nivel de participación accionaria más adecuado y adoptará las decisiones más convenientes que fortalezcan a Pemex en Repsol, según explica la firma mexicana.
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